Algunos clientes, especialmente aquellos sensibles a los costos, tienden a retrasar la comunicación de sus planes de negocio a sus abogados hasta que sea absolutamente necesario iniciar el proceso. Esta dinámica sugiere una posible reticencia a incurrir en honorarios legales desde las primeras etapas de la planificación empresarial.
La información disponible indica que esta conducta podría estar relacionada con la búsqueda de optimización de gastos, donde los clientes prefieren limitar la participación legal a las fases estrictamente indispensables.
Este comportamiento plantea interrogantes sobre la transparencia y la eficiencia en la relación abogado-cliente, así como la potencial influencia de las consideraciones económicas en la toma de decisiones empresariales.
