La industria musical se enfrenta a un dilema digital, y Sony ha levantado la voz de alarma. La compañía ha logrado que se eliminaran de diversas plataformas de streaming más de 135.000 canciones falsas generadas por inteligencia artificial. Entre estas plataformas se encuentran Spotify, YouTube, Instagram y Apple Music. La acusación: estas canciones se hacen pasar por obras de artistas mundialmente conocidos, sin su consentimiento.
Superestrellas como Beyoncé, Harry Styles y Queen se encuentran entre los afectados. También artistas como Bad Bunny y Miley Cyrus han sido objeto de falsificaciones. “En el peor de los casos, (los *deepfakes*) podrían perjudicar una campaña de lanzamiento o dañar la reputación de un artista”, explicó Dennis Kooker, presidente del negocio digital global de Sony, en declaraciones a BBC.
Los *deepfakes*, difíciles de detectar
Lo más preocupante es que estas pistas falsificadas se difunden principalmente a través de las grandes plataformas de streaming. Es precisamente allí, donde millones de usuarios escuchan música a diario, donde también terminan las imitaciones, a menudo sin una clara identificación. Para Sony, esto también supone un problema económico, ya que cada clic en una canción falsa significa dinero que no llega a la compañía. Al mismo tiempo, los artistas deben temer que se les asocie con contenido de baja calidad o incluso manipulado, lo que podría resultar en un costoso daño a su imagen.
La lucha contra la música generada por IA
Con la ayuda de la inteligencia artificial, las voces, el estilo y el sonido de los artistas se imitan de forma engañosamente realista. Para los fans, es casi imposible saber si una canción es realmente de su ídolo o de un algoritmo. Según Kooker, el 34% de las canciones nuevas enviadas al servicio de streaming Deezer están etiquetadas con IA.
Por ello, Sony exige que las plataformas adopten un enfoque más contundente: eliminaciones más rápidas, mejores sistemas de detección y reglas claras para el contenido generado por IA. Este caso demuestra la urgencia con la que la industria debe reaccionar a esta nueva tecnología. Es otro tema para los servicios de streaming. Recientemente, el director ejecutivo del fabricante de audio Sonos acusó a los servicios de frenar la innovación, lo que subraya la necesidad de que la industria responda a esta nueva tecnología.
