Los trastornos del sueño son condiciones que afectan la calidad, cantidad y el momento del sueño que una persona puede obtener por la noche. Estos trastornos pueden afectar tanto la salud mental como la física. Afortunadamente, existen tratamientos disponibles para ayudar a las personas a descansar adecuadamente.
En general, los trastornos del sueño impactan en:
- La calidad del sueño.
- El momento en que uno se duerme y si puede permanecer dormido.
- La cantidad de sueño y vigilia.
Es importante destacar que tener problemas ocasionales para dormir es común. Sin embargo, se podría estar sufriendo de un trastorno del sueño si:
- Se tiene dificultad para dormir regularmente.
- Se siente cansado durante el día, incluso después de haber dormido al menos siete horas la noche anterior.
- Se vuelve difícil realizar las actividades diarias habituales.
Algunas de las categorías principales de trastornos del sueño incluyen:
- Insomnio: Dificultad para conciliar o mantener el sueño.
- Trastornos respiratorios del sueño: Como la apnea del sueño, una condición en la que la respiración se detiene durante 10 segundos o más durante el sueño.
- Trastornos del movimiento relacionados con el sueño: Como el síndrome de piernas inquietas (SPI), que implica sensaciones de hormigueo o pinchazos en las piernas y un fuerte deseo de moverlas.
- Hipersomnia: Somnolencia excesiva durante el día, incluyendo la narcolepsia.
- Trastornos del ritmo circadiano del sueño-vigilia: Problemas para conciliar el sueño o despertarse a las horas adecuadas, que pueden deberse al trabajo por turnos o al jet lag.
- Parasomnias: Comportamientos inusuales durante el sueño o al quedarse dormido o despertarse, como sonambulismo, hablar o comer durante el sueño.
