Irán advierte que el Estrecho de Ormuz no volverá a ser el mismo para Estados Unidos e Israel
La Guardia Revolucionaria del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán ha declarado que el Estrecho de Ormuz “nunca más volverá a su estado anterior”, haciendo especial énfasis en que esta situación afectará a Estados Unidos e Israel. Esta declaración, difundida a través de la red social X, sugiere el establecimiento de una nueva orden de seguridad en la región del Golfo Pérsico.
La tensión ha escalado significativamente tras el anuncio de que la Guardia Revolucionaria atacó con un dron el navío MSC Ishyka, una embarcação vinculada a Israel. El buque, que navega bajo bandera de Liberia, se encontraba anclado en el Golfo Pérsico cuando el ataque provocó un incendio en la embarcación. Este incidente ocurre en un contexto de creciente hostilidad que incluye el lanzamiento de misiles contra Israel y sucesos reportados cerca de una planta nuclear iraní.
Ultimátum de Estados Unidos y respuesta diplomática
Ante el bloqueo de esta ruta marítima, fundamental para el transporte global de petróleo y gas, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado la presión sobre Teherán. En un mensaje publicado el domingo de Pascua, Trump amenazó con lanzar ataques contra puentes y plantas de energía en Irán el próximo martes, en caso de que el estrecho no sea reabierto.
En paralelo a estas amenazas, se han reportado gestiones diplomáticas. Irán y Omán mantienen conversaciones para analizar opciones seguras que permitan la apertura de Hormuz tras el ultimátum estadounidense. Asimismo, el gobierno iraní ha exigido el pago de una indemnización como condición para liberar el paso en el Estrecho de Ormuz.
Impacto global y opciones internacionales
La restricción del tráfico en una de las rutas petroleras más importantes del mundo ya ha provocado un aumento disparado en los precios del petróleo, elevando los costos para empresas y consumidores a nivel global.
Más allá de la crisis energética, la situación ha generado alarmas sobre la seguridad alimentaria mundial. Se advierte que la guerra en Irán podría dejar a más de 45 millones de personas adicionales en situación de hambre aguda.
Mientras tanto, Europa evalúa diversas estrategias para hacer frente a la crisis en el estrecho, considerando opciones que van desde la diplomacia y el despliegue de escoltas navales hasta la posibilidad de realizar ataques aéreos.
