La atención se centró en la aparición del expresidente Donald Trump, acompañado del entonces ministro de Asuntos Exteriores, Marco Rubio, y el ministro de Guerra, Pete Hegseth, la noche del lunes.
“Lo más grande que se ha construido”
Los periodistas presentes esperaban que la administración Trump anunciara novedades sobre el conflicto con Venezuela, donde la guardia costera y el ejército estadounidense están rastreando buques mercantes sospechosos de transportar petróleo venezolano, o sobre la guerra de invasión rusa en Ucrania, o incluso sobre documentos relacionados con la investigación del difunto Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales.
Sin embargo, Trump anunció la construcción de un nuevo buque de guerra estadounidense, perteneciente a una nueva clase denominada “Trump Class”, y mostró una imagen de cómo se verá el nuevo acorazado USS Defiant.
“Será el buque de guerra más grande en la historia de nuestro país. El buque de guerra más grande que se haya construido en la historia del mundo”, afirmó Trump.
“Debo tener Groenlandia”
La aparición tuvo lugar tras una reunión de Trump con la cúpula de seguridad nacional en Mar-a-Lago, en West Palm Beach, Florida.
Actualmente, Estados Unidos posee el portaaviones más grande del mundo, el USS Gerald Ford. Uno de los acorazados más grandes construidos anteriormente fue el Yamato japonés, botado en 1940 y hundido en una batalla naval en abril de 1945.
Durante la conferencia de prensa, el expresidente estadounidense también declaró que “debe tener Groenlandia”.
