El fluido lagrimal como nueva herramienta no invasiva para la detección de la enfermedad de Parkinson
Investigaciones recientes publicadas en Nature sugieren que el fluido lagrimal (TF, por sus siglas en inglés) podría servir como un biomarcador no invasivo para la detección de la enfermedad de Parkinson (EP), basándose en la detección de la actividad de siembra de la proteína alfa-sinucleína (αSyn).
Detección a través de la amplificación de proteínas
El uso de ensayos de amplificación de siembra de alfa-sinucleína (αSynSAA) permitió detectar actividad de siembra en el 67% de las muestras de fluido lagrimal de pacientes con Parkinson, mientras que las muestras de personas sin sinucleinopatías resultaron negativas. Mediante microscopía electrónica, se revelaron estructuras fibrilares en los productos finales de las muestras positivas, consistentes con los resultados de αSynSAA.

Esta tecnología, basada en el plegamiento inducido de proteínas, ha sido aplicada previamente con éxito en el líquido cefalorraquídeo (LCR), así como en tejidos cerebrales y cutáneos. El fluido lagrimal se presenta como una alternativa prometedora al ser una matriz prácticamente libre de células y contaminantes, lo que permite un acceso no invasivo y con menor malestar para el paciente en comparación con otras matrices complejas, como la sangre, que pueden contener inhibidores de la reacción.
Resultados y precisión del análisis
En un estudio que evaluó a 44 pacientes con Parkinson y 32 controles sanos mediante la técnica de conversión inducida por sacudida en tiempo real (RT-QuIC), se observaron señales de fluorescencia significativamente más altas y una fase de latencia más corta en los pacientes con la enfermedad.
Los análisis de sensibilidad y especificidad mostraron los siguientes resultados según la métrica utilizada:
- MaxRFU: sensibilidad del 59.1% y especificidad del 65.6%.
- MedianRFU: sensibilidad del 40.9% y especificidad del 78.1%.
- AUFC (área bajo la curva de fluorescencia): sensibilidad del 47.7% y especificidad del 71.9%.
En un análisis de sensibilidad adicional, en el que se excluyeron controles sanos con posibles rasgos de riesgo o prodromales, la especificidad aumentó al 75% (MaxRFU), 86.2% (MedianRFU) y 79.3% (AUFC).
Ventajas biológicas y perspectivas diagnósticas
La elección del fluido lagrimal como plataforma de prueba se fundamenta en que la inervación de la glándula lagrimal se origina en el tronco encefálico, una estructura que se ve afectada en las etapas tempranas de la enfermedad de Parkinson.
A pesar de que la sensibilidad actual se considera suboptimal, la naturaleza no invasiva y la especificidad prometedora apoyan la optimización del RT-QuIC basado en fluido lagrimal como una herramienta diagnóstica para las sinucleinopatías. El ensayo αSynSAA ha demostrado ser eficaz para distinguir la enfermedad de Parkinson tanto de los controles como de las enfermedades priónicas.
