El radar de velocidad ubicado en Schmerikon, que en su momento fue una fuente masiva de ingresos para el cantón, ha dejado de ser la «gallina de los huevos de oro» para convertirse en un reflejo de la disciplina vial.
De la rentabilidad al efecto educativo
La historia de este dispositivo comenzó en 2018, cuando el radar de la Zürcherstrasse en Schmerikon se transformó en el símbolo de un sistema sumamente lucrativo. En un periodo de apenas 48 días y 9 horas, la instalación recaudó 785.700 francos, posicionándose como el punto que más llenó las arcas estatales en todo el cantón.
Un cambio drástico en las cifras
Sin embargo, la realidad actual es muy diferente. Según datos proporcionados por la Policía Cantonal de San Galo a Linth24, entre finales de octubre y principios de diciembre de 2025, el flujo de tráfico fue considerable, con más de 519.000 vehículos transitando por la zona. A pesar de este volumen, los ingresos por multas descendieron a solo 60.000 francos.

La diferencia es contundente: mientras que anteriormente el radar generaba casi 800.000 francos en siete semanas, ahora, en un lapso de tres meses, solo recauda aproximadamente el ocho por ciento de aquella cifra.
Mayor prudencia al volante
Esta caída masiva en la tasa de infracciones indica un claro efecto de aprendizaje. Los conductores que transitan por Schmerikon ahora son conscientes de la presencia del radar y conducen con mayor precaución para evitar sanciones, transformando lo que antes era una fuente de ingresos en una herramienta de disciplina vial.
