El gobierno brasileño nombró a una delegada en el lugar de un servidor expulsado de Estados Unidos por su participación en el caso de Alexandre Ramagem, ex jefe de inteligencia brasileño y excongresista, quien fue detenido por autoridades migratorias estadounidenses en Florida.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva señaló que podría adoptar medidas de reciprocidad contra Estados Unidos en relación con la situación del delegado involucrado en la detención de Ramagem, quien había sido condenado en Brasil a 16 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado tras la derrota de Jair Bolsonaro en las elecciones de 2022.
Itamaraty, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, reaccionó a la orden de salida del funcionario de la Policía Federal brasileña que trabajaba con las autoridades estadounidenses en el caso Ramagem, tras ser expulsado de territorio norteamericano.
Según informes, el gobierno de Donald Trump ordenó al delegado de la Policía Federal que ayudó a la ICE a arrestar a Ramagem que dejara los Estados Unidos, en un movimiento que generó reacciones institucionales en Brasil.
