El ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, ha informado sobre el avance de la aplicación de las peines alternativas en Marruecos tras la entrada en vigor de la ley 43.22. Según los datos proporcionados, se han registrado un total de 2.124 juicios que han impuesto medidas alternativas a la prisión, de los cuales 926 corresponden a amendas journalières, representando el 43,6 % del total.
Entre las alternativas aplicadas figuran el trabajo de interés general (TIG), las obligaciones de frecuentar comisarías o establecimientos penitenciarios, los tratamientos para adicciones y la vigilancia electrónica mediante el uso de brazaletes.
Respecto a este último mecanismo, varios medios han confirmado que el costo diario del brazalete electrónico asciende a 70 dirhams, un importe que constituye el techo máximo establecido por la normativa para este tipo de medida.
Las autoridades judiciales destacan que esta reforma busca humanizar el sistema penal, reducir el hacinamiento en las cárceles y promover la reinserción social de los condenados mediante medidas proporcionales y educativas.
