El entrenador de Brann ha admitido que el equipo tiene algunos «rævhål» (agujeros de zorro) que deben abordar, reconociendo que existen debilidades tácticas o mentales que están afectando su rendimiento.
Además, el delantero Felix Horn Myhre expresó su frustración, diciendo que «ya empieza a estar harto» de la situación actual, lo que refleja un creciente descontento dentro del plantel.
Por otro lado, se ha destacado que la participación de Brann en competiciones europeas representa una «gran carga mental» para el equipo, lo que podría estar influyendo en su desempeño en competiciones nacionales.
Finalmente, se menciona que existe una «racha de miedo» (skrekkrekken) que debería hacer sonar las alarmas en el estadio, indicando una preocupación por una serie negativa de resultados que podría estar afectando la confianza del equipo y su afición.
