Al planificar un viaje, las autoridades sanitarias recomiendan preparar un botiquín básico con medicamentos esenciales para hacer frente a situaciones inesperadas como dolor, fiebre, tos, resfriado, malestar estomacal o diarrea del viajero, que puede afectar entre el 30 y el 70% de los turistas según el destino y la temporada.
Entre los medicamentos sugeridos se incluyen aspirina, acetaminofén o ibuprofeno para dolores o fiebre, así como remedios para la tos y el resfriado, antiácidos para el malestar estomacal y tratamientos para la diarrea del viajero, que suele causar calambres, necesidad urgente de defecar, vómitos, fiebre y náuseas, frecuentemente relacionados con el estrés del viaje, cambios en la alimentación o el consumo de agua o alimentos contaminados.
Además, se advierte que cada país tiene sus propias regulaciones, por lo que un medicamento recetado en Estados Unidos podría no estar permitido en el destino al que se viaja, por lo que es importante verificar las normas locales antes de viajar.
