Un estudio reciente publicado en Contemporary Pediatrics revela que los niños que viven en hogares afectados por desplazamiento debido a desastres tienen mayor probabilidad de experimentar necesidades de salud mental no atendidas en comparación con aquellos que no han sido desplazados. El desplazamiento se asocia con una menor probabilidad de recibir toda la atención necesaria para su bienestar mental.
Además, factores como el dificultad socioeconómica y las disparidades raciales agravan aún más el acceso insuficiente a servicios de salud mental pediátrica para estos niños.
