El primer ministro de Canadá, Mark Carney, criticó duramente las medidas comerciales impuestas por Estados Unidos, afirmando que el conflicto va más allá de un simple rozamiento y constituye una violación de los acuerdos comerciales bilaterales. Señaló específicamente que las acciones estadounidenses afectan la venta de productos alcohólicos estadounidenses por parte de los gobiernos provinciales canadienses, lo que, según él, representa un problema serio en la relación económica entre ambos países.
Crecen tensiones comerciales entre Canadá y Estados Unidos por ventas de alcohol
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