El polen de pino, conocido como 송홧가루, está comenzando a dispersarse con mayor antelación cada año, según un análisis del Servicio Forestal de Corea basado en datos de 24 puntos de observación a nivel nacional.
Entre 2010 y la actualidad, la fecha de inicio de la dispersión del polen de pino se ha adelantado en promedio 0,91 días por año.
Este patrón se alinea con el aumento sostenido de las temperaturas primaverales, que han subido 0,28 °C por década durante los últimos 113 años, según el informe de cambio climático de la Agencia Meteorológica de Corea.
En particular, el mes de marzo ha experimentado el mayor incremento térmico, con un aumento de 0,33 °C por década.
La tendencia es más pronunciada en las regiones sur del país, donde el cambio en el ciclo vegetativo de los pinos es más evidente debido al calentamiento climático.
Aunque el polen de pino no es tóxico, puede provocar reacciones alérgicas como estornudos, congestión nasal y picazón ocular en personas sensibles, lo que hace necesario adaptar los periodos de prevención y tratamiento a este nuevo calendario aerobiológico.
