El ministro de Defensa de Mali, Sadio Camara, ha muerto tras un ataque suicida con un vehículo cargado de explosivos contra su residencia cerca de Bamako, según confirmó la televisión estatal varias horas después del incidente.
El ataque, atribuido a militantes afiliados a Al Qaeda, se produjo el sábado y también resultó en la muerte de al menos tres miembros de la familia del ministro, según declaraciones de su familia y medios franceses citadas por agencias de noticias.
Según el portavoz gubernamental Issa Ousmane Coulibaly, el ministro intercambió fuego con los atacantes y logró neutralizar a algunos de ellos antes de resultar herido y fallecer posteriormente en el hospital a causa de sus heridas.
El ataque provocó el colapso de la residencia del ministro y la destrucción de una mezquita cercana, donde también murieron varios fieles que se encontraban en el lugar.
Este suceso se enmarca dentro de una ola de ataques coordinados por grupos yihadistas y separatistas que afectaron múltiples localidades en Mali, incluyendo la ciudad de Kati, la base militar de Gao, las ciudades septentrionales de Kidal y las localidades centrales de Sevare y Mopti.
En el norte del país, los mercenarios rusos contratados por el ejército maliano acordaron retirarse de Kidal tras dos días de enfrentamientos, según informó el grupo separatista Frente de Liberación de Azawad (FLA).
El jefe de la junta militar, el general Assimi Goita, fue trasladado a un lugar seguro después de que su residencia también fuera objetivo de un ataque.
Mali lleva años enfrentando insurgencias lideradas por grupos vinculados a Al Qaeda y el Estado Islámico, así como por el FLA, en un contexto de inestabilidad persistente en el Sahel.
