Apple ha anunciado que el 30% de los materiales empleados en los productos que comercializó en 2025 procede de fuentes recicladas, el porcentaje más alto alcanzado hasta la fecha por la compañía. Este avance se enmarca en una estrategia más amplia orientada a incrementar la circularidad de los materiales, con especial énfasis en el reciclaje de componentes críticos y la mejora de los procesos de recuperación al final de la vida útil de los dispositivos.
Entre los hitos destacados figura el uso de cobalto 100% reciclado en todas las baterías diseñadas por la empresa, así como de tierras raras también recicladas en los imanes. A ello se suma la incorporación de oro reciclado en el recubrimiento de placas de circuito impreso y estaño reciclado en soldaduras, lo que consolida el papel del reciclaje en elementos clave de la electrónica de consumo.
En el ámbito del ecodiseño, la compañía ha completado la eliminación del plástico en sus embalajes, sustituyéndolo por soluciones basadas en fibra que pueden reciclarse en los sistemas domésticos. Según los datos difundidos, esta transición ha permitido evitar más de 15.000 toneladas métricas de plástico en los últimos cinco años, en línea con las tendencias del sector hacia envases más fácilmente reciclables.
El impulso al reciclaje se extiende también a la fase de tratamiento de residuos electrónicos. Apple ha desarrollado nuevas tecnologías para mejorar la recuperación de materiales, como una línea avanzada de reciclaje capaz de aumentar las tasas de extracción respecto a los estándares habituales de la industria.
Apple ha lanzado este año el MacBook Neo, que cuenta con un 60% de materiales reciclados en su composición.
