En un giro inesperado y bastante inusual, dos ciudadanos belgas han sido arrestados por el contrabando ilegal de currywursts, una de las salchichas más populares en la cultura gastronómica europea.
De acuerdo con la información reportada por Nieuwsblad, los implicados habrían suministrado cientos de kilos de snacks de carne que no contaban con las aprobaciones sanitarias correspondientes.
Estos productos no certificados fueron distribuidos en diversos snack bars dentro del país, lo que llevó a la intervención de las autoridades para detener la comercialización de estos embutidos ilegales.
