Gina Rinehart diversifica su cartera en EE.UU. Con apuestas millonarias en defensa, oro y tierras raras
La magnate australiana Gina Rinehart, a través de su empresa Hancock Prospecting, ha realizado un giro estratégico en su portafolio estadounidense, destinando 133 millones de dólares en las últimas semanas a acciones de defensa, minería de oro y tierras raras, sectores clave para la transición tecnológica y la seguridad global. Según registros revisados por medios especializados, la cartera —que supera los 3.300 millones de dólares— ahora incluye participaciones en empresas como CrowdStrike, L3Harris, Lockheed Martin, Northrop Grumman y RTX Corporation, además de reforzar su exposición en Newmont Corporation, uno de los mayores productores de oro del mundo.
El movimiento, anunciado el 15 de mayo, marca un cambio de rumbo respecto a su enfoque anterior. Hasta marzo pasado, el 47% de su cartera estaba concentrado en dos activos principales: el ETF tecnológico Invesco QQQ Trust y MP Materials, líder en la producción de tierras raras en EE.UU. Sin embargo, la incorporación de valores de defensa —como RTX (ex-Raytheon Technologies), que registró un alza del 1,18% en su cotización tras el anuncio— refleja una apuesta por sectores con alta demanda en un contexto de tensiones geopolíticas y creciente inversión en ciberseguridad y sistemas de armamento.
Tierras raras y minería: la otra gran apuesta
Además de las acciones de defensa, Hancock Prospecting adquirió un 6,3% de Rare Earths Americas, empresa enfocada en la extracción de minerales críticos para tecnologías limpias y electrónica avanzada. Este movimiento se suma a su participación en MP Materials, consolidando su posición en un mercado donde la escasez de tierras raras —esenciales para baterías, vehículos eléctricos y armamento— ha disparado su valor estratégico. Según datos de The West Australian, la exposición a este segmento ha crecido significativamente en el primer trimestre de 2026, aunque no se detalló el monto exacto de la inversión.
La empresa también ajustó su portafolio en otros frentes: aumentó su participación en Hudbay Minerals —productora de cobre— en aproximadamente un 10%, mientras que vendió todas sus acciones en SQM, la gigante chilena de litio con la que desarrollaba el proyecto Andover en Australia. Este desprendimiento contrasta con su histórica apuesta por el litio, un mineral clave para las baterías de vehículos eléctricos, pero que ha visto una caída en su valoración en los mercados recientes.
¿Por qué el giro hacia la defensa?
Analistas consultados por Bloomberg señalan que la decisión de Rinehart responde a múltiples factores. Por un lado, el aumento del gasto militar en EE.UU., con presupuestos récord para ciberseguridad y sistemas de defensa, ha impulsado las acciones de empresas como CrowdStrike (+2,13%) y Northrop Grumman (+0,63%). Por otro, la dependencia de EE.UU. De las importaciones de tierras raras —donde China domina el 80% de la producción global— ha llevado al gobierno estadounidense a impulsar proyectos locales, beneficiando a empresas como Rare Earths Americas.

Hancock Prospecting, que en 2025 reportó ingresos por 1.200 millones de dólares —según datos de su último informe anual—, ha demostrado en los últimos años una estrategia de inversión diversificada, combinando activos tradicionales con apuestas en sectores emergentes. Sin embargo, el reciente enfoque en defensa y minería crítica refleja una reorientación hacia activos con menor volatilidad a corto plazo pero con potencial de crecimiento en un escenario de incertidumbre geopolítica.
El movimiento también subraya el papel creciente de Rinehart en la economía australiana, donde su fortuna —estimada en más de 30.000 millones de dólares— la posiciona como la mujer más rica del país y una de las inversoras más influyentes en Asia-Pacífico. Con este giro, su portafolio refuerza su exposición a sectores que podrían beneficiarse de políticas proteccionistas en EE.UU. Y de la demanda global por minerales estratégicos.
