El crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, llegó este lunes al puerto de Rotterdam (Países Bajos) para someterse a un proceso de desinfección y cuarentena, poniendo fin a una travesía marcada por medidas sanitarias excepcionales.
Según el operador turístico Oceanwide Expeditions, la embarcación atracó entre las 10:00 y las 12:00 hora local (4:00 a 6:00 hora del este de Estados Unidos), aunque los horarios exactos de desembarque podrían ajustarse en función de los protocolos sanitarios. Una vez en el puerto, el barco será sometido a una limpieza exhaustiva y desinfección, mientras que la tripulación y el personal médico serán desembarcados de manera escalonada y en coordinación con las autoridades sanitarias neerlandesas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido un comunicado en el que reafirma que el riesgo de propagación del virus fuera del crucero sigue siendo bajo, siempre que se mantengan las medidas de contención vigentes.
El caso ha generado especial atención tras confirmarse sospechas de contagio en pasajeros que desembarcaron en Canadá. Las autoridades sanitarias canadienses investigan actualmente si alguno de los viajeros que abandonaron el crucero en su escala previa presenta síntomas compatibles con el hantavirus, aunque no se ha confirmado ningún caso positivo hasta el momento.
El hantavirus, transmitido por roedores, puede causar enfermedades graves como el síndrome pulmonar por hantavirus (SPH), con síntomas que incluyen fiebre, dolores musculares y dificultad respiratoria. La OMS recomienda evitar el contacto con roedores y sus excretas, así como mantener altos estándares de higiene en zonas de riesgo.
Mientras tanto, las autoridades de Países Bajos han activado protocolos de vigilancia epidemiológica para garantizar que no se produzcan contagios secundarios. El crucero, que operaba en aguas internacionales, había sido aislado preventivamente tras detectarse casos sospechosos entre pasajeros y tripulación durante su travesía.
Este episodio refuerza la importancia de los protocolos sanitarios en el transporte marítimo, especialmente en rutas con escalas en múltiples países. La OMS insiste en que la cooperación internacional es clave para contener brotes de enfermedades infecciosas.
