El Museo de Historia Natural presenta su nueva exhibición, Jurassic Oceans, una muestra que no solo exhibe a las temibles criaturas que dominaron los mares prehistóricos, sino que también lanza una advertencia sobre el impacto del calentamiento de las aguas en los ecosistemas marinos actuales.
En el corazón del museo, Kate Whittington, gerente de exhibición e interpretación, destaca el esqueleto de un plesiosaurio de 23 pies (aproximadamente 7 metros). Según la experta, se trata de uno de los reptiles marinos más feroces que hayan existido, capaz de haber devorado a un ser humano si aún habitara nuestros océanos.
Whittington explica la ventaja evolutiva de este depredador: “Su largo cuello permitía que su cabeza tomara ventaja sobre el resto del cuerpo. De esta manera, podía acercarse sigilosamente a sus presas y atraparlas con su boca antes de que su cuerpo y sus aletas generaran alguna perturbación en el agua”.
