La ciberdelincuencia alcanza nuevos niveles de sofisticación. Un empresario de Singapur ha sido víctima de una estafa que asciende a al menos 4,9 millones de dólares de Singapur (aproximadamente 3,8 millones de dólares estadounidenses), tras participar en una videoconferencia a través de la plataforma Zoom.
De acuerdo con la información disponible, los estafadores utilizaron herramientas de inteligencia artificial para ejecutar el fraude durante la sesión virtual. Este incidente pone de relieve los riesgos emergentes asociados al uso de tecnologías de suplantación de identidad en entornos de comunicación digital, donde la manipulación de la imagen y la voz mediante IA está siendo empleada con fines delictivos para engañar a los usuarios.
