EE.UU. E Irán alcanzan acuerdos clave en tensiones regionales: reapertura del Estrecho de Ormuz y reducción de uranio enriquecido
Washington y Teherán anunciaron hoy avances diplomáticos históricos tras meses de negociaciones indirectas, con compromisos que abarcan desde la seguridad marítima en el Golfo Pérsico hasta la limitación del programa nuclear iraní. Según fuentes cercanas a los diálogos, ambos países llegaron a un entendimiento sobre dos ejes fundamentales: la reapertura gradual del Estrecho de Ormuz a niveles previos al conflicto y la eliminación progresiva de reservas de uranio enriquecido en Irán.
1. Estrecho de Ormuz: tráfico marítimo restaurado en 30 días
De acuerdo con informes de medios surcoreanos y estadounidenses, una de las cláusulas más concretas del acuerdo establece que el tráfico comercial en el Estrecho de Ormuz —clave para el 30% del comercio mundial de petróleo— será restaurado a sus niveles anteriores al escalamiento de tensiones en un plazo máximo de 30 días. La medida busca aliviar presiones económicas sobre naciones dependientes de esa ruta, incluyendo a China, India y Japón.

El acuerdo incluye mecanismos de monitoreo conjunto entre la Armada de EE.UU. Y la Guardia Revolucionaria Iraní para garantizar la seguridad de los buques mercantes, aunque fuentes diplomáticas advierten que los detalles operativos aún están en fase de negociación técnica. «El objetivo es evitar incidentes como los registrados en 2023, cuando embarcaciones comerciales fueron detenidas o inspeccionadas sin justificación», señalaron analistas consultados por MBC News.
2. Programa nuclear iraní: principio de eliminación de uranio enriquecido
En el ámbito nuclear, fuentes iraníes confirmaron a agencias internacionales —incluyendo a Hankyoreh— que se alcanzó un «principio de acuerdo» para la eliminación de reservas de uranio enriquecido al 60%, aunque no se especificaron plazos ni cantidades exactas. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní describió el entendimiento como un «primer paso hacia la confianza mutua», aunque aclaró que Teherán mantendrá su derecho a enriquecimiento para usos civiles.
La Casa Blanca, sin embargo, advirtió que cualquier avance en este frente dependerá de la voluntad iraní para implementar verificaciones internacionales. «No hay atajos», declaró un funcionario anónimo a KBS News, destacando que el presidente Donald Trump —quien ha criticado públicamente los ritmos de las negociaciones— instó a «no apresurarse» en los anuncios, en referencia a experiencias previas con acuerdos que luego colapsaron.
3. Reacciones y tensiones pendientes
Mientras las capitales regionales evalúan el impacto de estos anuncios, el gobierno israelí reiteró su postura de que cualquier entendimiento con Irán debe incluir garantías contra el desarrollo de armas nucleares. «Israel se reserva su derecho a autodefensa», declaró el Ministerio de Exteriores en un comunicado citado por News1, sin descartar acciones unilaterales si considera que Irán incumple compromisos.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní fue más contundente: «Estados Unidos ha dado señales claras de que está dispuesto a negociar en pie de igualdad por primera vez en décadas», afirmó en declaraciones reproducidas por Munhwa Ilbo. La metáfora de un «emperador romano de rodillas» —usada para describir la postura estadounidense— generó polémica en Washington, donde se interpretó como una provocación.
Queda pendiente la firma formal de los acuerdos, cuya publicación podría concretarse en las próximas horas, según adelantaron fuentes de la ONU citadas por News1. Mientras tanto, analistas advierten que el éxito de estos entendimientos dependerá no solo de los textos firmados, sino de la voluntad política para implementarlos en un contexto marcado por desconfianzas históricas.
