La escasez de agua potable y la creciente demanda de minerales críticos para la transición energética podrían encontrar una solución conjunta gracias a un innovador dispositivo de desalinización. Investigadores han desarrollado un sistema basado en energía solar capaz de convertir el agua de mar en agua potable sin generar residuos, logrando simultáneamente la extracción completa de minerales presentes en el agua.
El estudio, publicado en la revista Light: Science & Applications, describe un método que supera las limitaciones de las plantas de desalinización tradicionales. A diferencia de las tecnologías convencionales, que suelen producir salmuera —un subproducto altamente salino que puede dañar los ecosistemas marinos al ser vertido de vuelta al océano—, este nuevo dispositivo opera sin generar vertidos de salmuera ni requerir aditivos químicos.
El funcionamiento del sistema se basa en el aprovechamiento de la energía solar para realizar un proceso de desalinización térmica. Durante este procedimiento, el dispositivo no solo purifica el agua, sino que también recupera minerales valiosos, entre ellos el litio, un componente esencial para la fabricación de baterías modernas. Al integrar la minería de minerales con la producción de agua dulce, el sistema ofrece una alternativa eficiente y sostenible frente a los métodos de desalinización que dependen del uso intensivo de energía y que generan residuos ambientales.
Esta tecnología representa un avance significativo al abordar dos desafíos globales de manera simultánea: la provisión de recursos hídricos seguros para el consumo humano y el acceso a los materiales necesarios para las tecnologías de almacenamiento energético. La capacidad de realizar una «minería mineral completa» a partir del agua de mar, mientras se produce agua potable, posiciona a este desarrollo como una herramienta clave para la gestión de recursos en un futuro marcado por la escasez hídrica y la alta demanda de minerales estratégicos.
La investigación destaca la viabilidad de utilizar la luz solar como fuente principal para impulsar este proceso, lo que reduce la huella de carbono asociada con la purificación del agua a gran escala y la extracción de recursos minerales.
