Un intento de introducir artículos de contrabando en una prisión de Queensland mediante el uso de un dron fue frustrado por las autoridades locales, quienes lograron interceptar la aeronave no tripulada antes de que completara su objetivo.
El incidente, calificado como una audaz maniobra, fue detectado por los oficiales de prisiones, quienes impidieron que el suministro llegara al interior del recinto penitenciario. La intervención de los agentes fue clave para neutralizar la amenaza aérea y evitar que el cargamento ingresara a las instalaciones.
Este suceso subraya los crecientes desafíos de seguridad que enfrentan los centros penitenciarios ante el uso de tecnología aérea para actividades ilícitas. Las autoridades de Queensland continúan investigando el caso para determinar la procedencia del dispositivo y los responsables detrás de esta operación fallida.
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