El bloqueo en el estrecho de Ormuz ha provocado una salida masiva de hasta 13 millones de barriles diarios del mercado global, una situación que ha comenzado a agotar los denominados «amortiguadores» o reservas de seguridad del sector energético.
Esta interrupción en una de las rutas marítimas más críticas para el comercio de crudo ha generado una presión inmediata sobre los suministros internacionales. La magnitud de la cifra retirada —13 millones de barriles al día— pone de relieve la vulnerabilidad de las cadenas de suministro ante el cierre de este paso estratégico.
Los expertos señalan que el uso de los «amortiguadores», que actúan como redes de contención ante crisis de suministro, es un indicativo de la gravedad del escenario actual. Con estos recursos disminuyendo, la capacidad de respuesta ante futuras fluctuaciones se ve comprometida, lo que mantiene en alerta a los analistas del mercado energético ante las posibles repercusiones a largo plazo de este bloqueo.
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