La actriz Emilia Clarke, mundialmente conocida por su papel de Daenerys Targaryen en la exitosa serie Game of Thrones, ha decidido poner punto final a las especulaciones que han circulado durante años sobre sus ingresos en la producción de HBO.
Recientemente, la intérprete desmintió de manera contundente los rumores que sugerían que recibía una «megabelonización» o una fortuna exorbitante por cada episodio de la ficción. Durante mucho tiempo, diversos medios habían publicado reportes sobre los supuestos salarios millonarios que percibía el elenco principal, cifras que, según las declaraciones más recientes de Clarke, no se ajustan a la realidad de lo que realmente sucedió detrás de cámaras.
Con estas declaraciones, recogidas por medios como NU y RTL.nl, la actriz busca aclarar los malentendidos sobre su patrimonio y las condiciones financieras que rodearon a uno de los fenómenos televisivos más grandes de la historia.
