Christopher Nolan estrenó su decimotercera película, The Odyssey, una adaptación de la épica de Homero protagonizada por Matt Damon. El filme, rodado íntegramente con cámaras IMAX, se suma a una filmografía de 13 títulos que ha recaudado más de 6.000 millones de dólares a nivel mundial.
El alcance de The Odyssey y la ambición de Nolan
Con un presupuesto reportado de 250 millones de dólares, el estreno de The Odyssey marca un hito técnico al ser el primer largometraje filmado totalmente con cámaras IMAX. El director Christopher Nolan, quien también escribió el guion, aborda la obra de Homero con una estructura que mezcla el presente de la historia con los recuerdos de la Guerra de Troya, un recurso narrativo que la crítica ha calificado de inmersivo pero desafiante debido a su naturaleza episódica.

La película presenta a un Matt Damon introspectivo en el papel de Odiseo. Junto a él, el reparto incluye a figuras como Anne Hathaway —en su colaboración recurrente con el director—, Zendaya, Robert Pattinson y Tom Holland.
Evolución de una filmografía de culto
Desde su debut con Following (1998), realizada con un presupuesto reportado de 6.000 dólares, Nolan ha pasado de ser un cineasta independiente a un referente del cine de gran escala. Su trayectoria se define por temas recurrentes como la manipulación del tiempo, la memoria y una estética modernista. Como señala Esquire, el director ha logrado mantener una notable coherencia autoral incluso en sus proyectos más comerciales.

La recepción de sus obras previas varía según el medio.
«Don’t try to understand it. Feel it.»
Christopher Nolan
La huella de la épica en el cine moderno
La adaptación de The Odyssey no es el primer intento de Hollywood por llevar la obra de Homero a la pantalla, aunque sí uno de los más ambiciosos. El interés de Nolan por el tiempo como elemento maleable conecta esta nueva entrega con sus proyectos anteriores.
Comparar esta obra con otros clásicos del género es inevitable. Esquire destaca cómo Stanley Kubrick, en su producción de 2001: A Space Odyssey (1968), ya exploraba la misma sensación de misterio y lejanía que el mar representaba para los antiguos griegos, equiparándola con la inmensidad del espacio para la audiencia contemporánea.
«It occurred to us that for the Greeks the vast stretches of the sea must have had the same sort of mystery and remoteness that space has for our generation, and that the far-flung islands Homer’s wonderful characters visited were no less remote to them that the planets our spacemen will soon be landing on are to us.»
Stanley Kubrick, vía The New Yorker (citado por Esquire)
Perspectivas tras el éxito de Oppenheimer
El estreno de The Odyssey llega tras el éxito masivo de Oppenheimer, que recaudó 976 millones de dólares y consolidó la marca Nolan como una garantía de audiencia, incluso para dramas densos y de larga duración.

A medida que el público comienza a evaluar The Odyssey, el debate se centra en si Nolan ha logrado superar su propia marca. Con 13 películas en su haber, el director se mantiene como uno de los pocos cineastas capaces de llenar salas con propuestas originales. El tiempo dirá si esta incursión en la mitología griega se consolida como el nuevo estándar de su filmografía o si, como otros proyectos, continuará siendo motivo de análisis y revisionismo por parte de críticos y espectadores.
Lectura relacionada
