Un trágico suceso ha conmocionado a los defensores de la fauna en Nueva Zelanda, tras confirmarse la muerte de un kea juvenil que fue blanco de un disparo en Golden Bay.
El Departamento de Conservación (DOC, por sus siglas en inglés) se encuentra actualmente en la búsqueda del responsable de este acto deliberado. Según los informes, el ave sufrió una herida de bala en un ala, lo que resultó en un desenlace fatal, ya que el ejemplar tuvo que ser sacrificado debido a la gravedad de sus lesiones.
Las autoridades han calificado lo sucedido como un resultado trágico para esta especie, que es objeto de esfuerzos constantes de protección. La investigación sigue en curso mientras el organismo busca cualquier información que permita identificar a la persona responsable de haber disparado intencionalmente contra el joven kea.
