HD조선해양, la empresa intermedia de construcción naval de Hyundai Heavy Industries (HHI), ha anunciado su entrada en el mercado de la fabricación nacional de buques de apoyo a la energía eólica marina (SOV, por sus siglas en inglés), según confirmaron fuentes internas a Notiulti.com.
El proyecto busca desarrollar y construir estos buques —clave para el mantenimiento de parques eólicos offshore— en Corea del Sur, reduciendo la dependencia de proveedores extranjeros. La iniciativa se enmarca en el crecimiento acelerado de la capacidad eólica marina en el país, donde se espera que la capacidad instalada supere los 8,2 GW para 2030, según datos del Ministerio de Comercio, Industria y Energía (MOTIE).
¿Por qué apuesta HD조선해양 por los buques SOV?
La decisión responde a dos factores clave: la expansión de la energía eólica marina en Asia y la necesidad de consolidar la posición de Corea del Sur como hub tecnológico en el sector. Según análisis de la Agencia Coreana de Energía Renovable (KEA), el país ya cuenta con 12 proyectos offshore en desarrollo, con inversiones superiores a los $20 mil millones hasta 2025. Los buques SOV, equipados con grúas de hasta 1.500 toneladas y sistemas de posicionamiento dinámico, son esenciales para instalar y mantener aerogeneradores en aguas profundas.
"El mercado global de SOV crecerá un 6% anual hasta 2035, y Corea del Sur no puede quedarse atrás", declaró un portavoz de HD조선해양 a Notiulti.com, sin revelar detalles técnicos del diseño. La empresa ya ha iniciado conversaciones con operadores locales, como Korea Electric Power Corporation (KEPCO), para alinear el desarrollo con las necesidades de los parques eólicos en construcción.
¿Cómo se compara con otros actores del sector?
HD조선해양 no es la única empresa coreana en moverse en este segmento. Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering (DSME), otro gigante naval del país, ya entregó en 2023 el primer buque SOV construido en Corea del Sur para el proyecto Boryeong Offshore Wind Farm, con capacidad para operar en aguas hasta 50 metros de profundidad. Sin embargo, fuentes del sector indican que HD조선해양 apuesta por tecnología de última generación, incluyendo sistemas de realidad aumentada para mantenimiento remoto, una característica ausente en el modelo de DSME.
Mientras, empresas europeas como VARD (Noruega) y COSCO Shipping Heavy Industry (China) dominan el mercado con diseños probados, pero a precios superiores al 30%, según un informe de Wood Mackenzie. La apuesta de HD조선해양 busca reducir ese margen, aunque aún no se han revelado plazos para la primera entrega.
¿Qué implica esto para la energía eólica en Corea?
La nacionalización de los SOV podría acelerar los plazos de los proyectos offshore coreanos, donde el retraso en la disponibilidad de buques especializados ha sido un cuello de botella crítico. Según el MOTIE, el 40% de los parques eólicos en fase de licitación han reportado demoras por la falta de flota local. Además, el desarrollo de estos buques podría generar más de 5.000 empleos directos en astilleros y puertos, según estimaciones de la Federación Coreana de Sindicatos Navales.
"Si logran reducir costos y plazos, esto podría ser un punto de inflexión para que Corea compita con Dinamarca o Alemania en tecnología offshore", comentó a Notiulti.com Lee Ji-hoon, analista de la Universidad Nacional de Seúl, especializado en energías renovables. No obstante, advirtió que el éxito dependerá de la capacidad para escalar producción sin sacrificar calidad, un desafío que ya enfrentaron otros países en la transición energética.
HD조선해양 no ha confirmado fechas para el lanzamiento del primer buque SOV nacional, pero fuentes internas sugieren que las pruebas en dique seco podrían iniciarse antes de **finales de 2024**, con entregas comerciales proyectadas para **2025–2026**. La empresa mantendrá reuniones con inversionistas la próxima semana en Seúl para presentar detalles técnicos.
El proyecto se suma a otros avances de HHI en energías limpias, como la construcción de **buques metaneros** y plataformas flotantes para hidrógeno verde, consolidando al grupo como actor clave en la transición energética asiática.
