La presión interna constante puede derivar en trastornos del sueño, depresión o burnout
La presión interna persistente, que a menudo se confunde con una conducta diligente, incrementa el riesgo de sufrir complicaciones de salud. Según información del 15 de junio, este estado de estrés sostenido puede favorecer la aparición de trastornos del sueño, cuadros de depresión y el síndrome de burnout.
¿Qué riesgos conlleva la presión interna constante?
Aunque una persona pueda mostrarse diligente en sus actividades, la sensación de presión interna continua puede traducirse en un estado de estrés sostenido. Este fenómeno actúa como un factor que puede propiciar el desarrollo de trastornos del sueño, depresión o el agotamiento profesional conocido como burnout.
