Nuevos subtipos de autismo: diferencias biológicas en el cerebro según estudio científico

by Editora de Salud

Investigadores del Instituto Karolinska de Suecia y la Universidad de Cambridge han identificado dos subtipos distintos de autismo en el cerebro, cada uno con bases biológicas diferentes. Según un estudio publicado en *Nature*, estos hallazgos podrían explicar por qué las personas con autismo presentan síntomas y desafíos tan diversos, incluso dentro del mismo diagnóstico.

¿Qué diferencias biológicas distinguen a estos dos subtipos?

El equipo de científicos analizó datos de resonancias magnéticas de más de 2.000 personas, incluyendo 1.100 con diagnóstico de autismo. Descubrieron que un grupo mostraba alteraciones en la corteza cerebral, especialmente en áreas relacionadas con la comunicación y la interacción social, mientras que el otro presentaba diferencias en la conectividad entre regiones cerebrales asociadas a la cognición y la memoria.

¿Qué diferencias biológicas distinguen a estos dos subtipos?

Según los autores, liderados por el neurocientífico Simon Baron-Cohen, estos patrones podrían correlacionarse con las variaciones en las habilidades sociales y cognitivas observadas en personas autistas. «No es que el autismo sea una sola condición, sino un espectro con bases biológicas distintas», explicó Baron-Cohen en declaraciones a *WIRED*.

¿Por qué este hallazgo es relevante para el diagnóstico y tratamiento?

Hasta ahora, el autismo se diagnosticaba principalmente a través de criterios conductuales, sin considerar diferencias biológicas subyacentes. Este estudio sugiere que, en el futuro, podrían desarrollarse enfoques más personalizados, adaptados a las necesidades específicas de cada subtipo.

¿Por qué este hallazgo es relevante para el diagnóstico y tratamiento?

La doctora Sarah Durston, coautora del estudio y experta en neurociencia del desarrollo, destacó que estos resultados podrían ayudar a entender por qué algunos tratamientos funcionan mejor en ciertos casos que en otros. «Si logramos identificar estos subtipos con mayor precisión, podríamos optimizar intervenciones terapéuticas», señaló.

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Sin embargo, los investigadores advierten que aún falta validar estos hallazgos en estudios más amplios y con muestras diversas. «Es un primer paso importante, pero no la solución definitiva», aclaró Baron-Cohen.

¿Qué implica esto para la investigación futura?

El estudio abre nuevas líneas de investigación sobre cómo las diferencias cerebrales influyen en el desarrollo y la experiencia del autismo. Según los autores, también podría contribuir a reducir el estigma asociado a la condición, al mostrar que no hay un único «perfil» de persona autista.

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En palabras de Baron-Cohen: «Este trabajo refuerza la idea de que el autismo es una diversidad neurobiológica, no un defecto. Entender estas diferencias nos acerca a un enfoque más inclusivo y adaptado a las necesidades reales de las personas».

El artículo original fue publicado en la revista Nature y puede consultarse en su versión completa aquí.

El estudio fue financiado en parte por el Autism Research Centre de la Universidad de Cambridge y el Instituto Karolinska.

El autismo afecta a aproximadamente 1 de cada 100 personas en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este nuevo enfoque podría ayudar a mejorar la calidad de vida de millones.

Para profundizar en el tema, a continuación se incluye un video explicativo sobre los hallazgos del estudio:

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Nota: Este artículo se basa en información publicada originalmente por WIRED y en el estudio publicado en *Nature*.

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