Inundaciones mortales en Sumatra arrasan con el 7% de la población del orangután de Tapanuli, el gran simio más raro del mundo
Las devastadoras inundaciones en Sumatra, Indonesia, han causado la muerte de al menos 16 personas y han destruido el hábitat de la especie más rara de orangután del mundo, según informaron este lunes fuentes de la Guardian y la National Geographic. El orangután de Tapanuli (*Pongo tapanuliensis*), del que solo quedan entre 800 y 1,000 ejemplares en la naturaleza, ha visto reducida su población en un 7% tras las inundaciones que azotaron la región de Batang Toru, donde vive esta especie en peligro crítico.

Según el Sumatran Orangutan Society, las crecidas del río Batang Toru —provocadas por lluvias intensas— han arrasado zonas clave de su hábitat, incluyendo áreas de alimentación y crías. «Estamos ante una crisis sin precedentes para esta especie», declaró un portavoz de la organización, quien advirtió que los efectos podrían ser aún peores si no se actúa con urgencia para proteger los restos de su territorio.
¿Por qué este orangután es único y por qué su pérdida es un golpe global?
El orangután de Tapanuli fue descubierto en 2017 y es considerado el gran simio más raro del planeta. Su población, confinada a un área de apenas 1,100 kilómetros cuadrados en el norte de Sumatra, ya enfrentaba amenazas como la deforestación y la caza furtiva. Ahora, las inundaciones han agravado su situación crítica, según datos del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), que lo clasifica como «en peligro crítico» en la Lista Roja de Especies Amenazadas.

Lo que hace aún más urgente la situación es que esta especie es genéticamente distinta a otros orangutanes de la región. Estudios recientes, publicados en la revista Current Biology, revelaron que su ADN muestra rasgos únicos que lo separan incluso de sus parientes más cercanos, como el orangután de Sumatra (*Pongo abelii*). «Perder el 7% de una población ya tan reducida es como borrar una ciudad pequeña de la faz de la Tierra», explicó un genetista de la Universidad de Zurich citado por Nature.
¿Qué se sabe de las inundaciones y su impacto en la fauna?
Las lluvias torrenciales que comenzaron el pasado 15 de diciembre dejaron al menos 16 muertos y más de 10,000 desplazados en la provincia de North Sumatra, según el Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia (BNPB). Las autoridades confirmaron que los ríos Batang Toru y Sangir han superado sus niveles críticos, arrastrando árboles, tierras fértiles y —en el caso de los orangutanes— zonas donde las crías aprenden a sobrevivir.
Imágenes satelitales compartidas por el Observatorio de la Tierra de la NASA muestran cómo el agua ha cubierto extensas áreas del Parque Nacional Gunung Leuser, un ecosistema clave para la biodiversidad de Sumatra. «El agua ha destruido nidos y árboles cargados de frutos, su principal fuente de alimento», detalló un biólogo del Fondo para la Conservación de la Naturaleza que trabaja en la zona.
¿Qué medidas se están tomando para salvar al orangután de Tapanuli?
Organizaciones como el WWF y el Orangutan Land Trust han anunciado planes de emergencia para monitorear los restos de la población y proporcionar apoyo veterinario a los ejemplares afectados. «Estamos movilizando equipos para evaluar daños en el terreno y coordinar con autoridades locales», señaló un comunicado conjunto. Sin embargo, expertos advierten que la recuperación será lenta: los orangutanes tardan años en reproducirse, y la pérdida de hembras gestantes o crías jóvenes es irreversible.
Mientras tanto, el gobierno indonesio ha prometido investigar el impacto ambiental de las inundaciones, aunque activistas denuncian que proyectos de infraestructura recientes en la zona —como represas— podrían haber exacerbado la crisis. «La deforestación y la construcción de carreteras ya habían fragmentado su hábitat; ahora el agua ha terminado de aislarlos», criticó Greenpeace Indonesia en un hilo de Twitter.
¿Qué pasa si esta especie desaparece?
La desaparición del orangután de Tapanuli tendría consecuencias ecológicas y culturales. Como dispersores de semillas, su extinción afectaría directamente a más de 300 especies de plantas en el ecosistema del Gunung Leuser. Además, sería la segunda especie de gran simio en extinguirse en el siglo XXI, tras el orangután de Sumatra occidental (*Pongo abelii*), cuya población también colapsó por causas similares.

Para la comunidad indígena de la región, como los Karo, estos primates tienen un valor espiritual. «Ellos son nuestros guardianes del bosque», declaró un anciano de la aldea de Simacem, cerca del parque. «Si se van, el equilibrio se rompe para todos».
¿Qué se puede hacer para ayudar?
Organizaciones como Sumatran Orangutan Society y WWF Indonesia aceptan donaciones para financiar rescates, rehabilitación y protección del hábitat. También piden evitar el consumo de productos relacionados con la deforestación, como aceite de palma no sostenible, y presionar a gobiernos para que cumplan con acuerdos internacionales de conservación.
Mientras las autoridades indonesias evalúan los daños, una cosa es clara: el orangután de Tapanuli ya no tiene margen para errores. Cada día que pasa sin acción, su futuro se desvanece un poco más.
