El gobierno de Estados Unidos inició este lunes un bloqueo naval contra todos los puertos iraníes y el estrecho de Ormuz, tras el fracaso de las negociaciones de paz celebradas en Islamabad, Pakistán. La medida, ordenada por el presidente Donald Trump, entró en vigor a las 14:00 GMT y afecta a la totalidad de la costa iraní, incluyendo sus terminales energéticas.
Alcance del bloqueo y advertencias militares
De acuerdo con el Comando Central de las fuerzas militares estadounidenses, la Marina detendrá cualquier embarcación, independientemente de su bandera, que intente transitar hacia o desde puertos iraníes. Las autoridades estadounidenses aclararon que el tráfico marítimo hacia destinos no iraníes no será obstruido. El presidente Trump advirtió específicamente a los barcos militares iraníes que no se aproximen a la zona de exclusión, señalando que cualquier embarcación que se acerque será «eliminada» de inmediato.

El Reino Unido, a través del centro de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO), confirmó que las restricciones se aplican «sin distinción» a todos los buques que operen con puertos e infraestructura energética de Irán.
Reacciones y tensiones regionales
El gobierno iraní ha calificado la medida como «piratería» y una «venganza» contra la economía global. Esmaeil Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, cuestionó la estrategia estadounidense a través de redes sociales, sugiriendo que la acción perjudicará la economía internacional. Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que el bloqueo provocará un aumento en los precios de la gasolina para los consumidores estadounidenses.
La situación ha generado preocupación por una posible escalada del conflicto, poniendo en riesgo el alto el fuego de dos semanas pactado previamente entre ambos países. A pesar de la tensión, el presidente Trump mencionó que mantiene abierta la posibilidad de la diplomacia, indicando que ha recibido contactos de partes interesadas en trabajar hacia un nuevo acuerdo. Mientras tanto, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, reafirmó el compromiso de su país para continuar actuando como mediador en el proceso de paz.
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