Comprender los diferentes tipos de procrastinación
Identificar qué tipo de procrastinador es una persona puede ser una herramienta útil para abordar este comportamiento, según el Dr. Itamar Shatz, profesor de la Universidad de Cambridge. Según Shatz, existen nueve tipos de procrastinadores, los cuales pueden manifestarse de forma individual o simultánea.
Las nueve categorías de la procrastinación
De acuerdo con la clasificación presentada por Shatz, los perfiles incluyen:
- Soñadores: Aquellos que fantasean excesivamente con el futuro.
- Rebeldes: Personas que procrastinan como una forma de protesta ante la falta de control.
- Hedonistas: Individuos que priorizan el placer inmediato.
- Buscadores de emociones: Aquellos que ponen en riesgo su éxito al depender de la presión de una fecha límite.
- Zigzagueadores: Personas que cambian de tarea con demasiada frecuencia.
- Preocupados, pesimistas, perfeccionistas y agotados: Estos últimos definidos por su cansancio derivado de un exceso de trabajo.
La perspectiva psicológica: ¿Rasgo o comportamiento?
Aunque las etiquetas pueden ser útiles, el psicólogo laboral Ian MacRae, de la Sociedad Británica de Psicología, advierte que es fundamental no confundir estos comportamientos con rasgos de carácter permanentes. MacRae sugiere que es más constructivo pensar en términos de acciones temporales, como reconocer estoy actuando como un perfeccionista hoy
, en lugar de definirse a uno mismo como tal de manera absoluta.
Por otro lado, la profesora Fuschia Sirois, experta de la Universidad de Durham, cuestiona la utilidad de categorizar a las personas, argumentando que la causa fundamental de la procrastinación es consistente: el deseo de evitar emociones desagradables asociadas a una tarea. Según la experta, los estudios de actividad cerebral muestran diferencias en las áreas encargadas de la regulación emocional. Ante una tarea percibida como una amenaza, la amígdala se activa rápidamente, superando la capacidad de respuesta del córtex prefrontal, que es la parte racional del cerebro encargada de evaluar la situación con perspectiva.
La procrastinación en otros ámbitos: El caso de los regalos
El fenómeno de la procrastinación no se limita únicamente al entorno laboral o académico; también afecta las relaciones interpersonales, específicamente en la entrega de regalos.

Este comportamiento suele tener consecuencias negativas, ya que, al llegar al límite de tiempo, el individuo termina comprando artículos inadecuados o, en muchos casos, sobregastando debido a la falta de opciones disponibles. Alyse Dermer, fundadora del servicio de conserjería de regalos de lujo Mr. Considerate, enfatiza que la clave para evitar estos fallos es la atención y la escucha activa, elementos que suelen perderse cuando se deja la tarea para el último momento.
Contexto y recomendaciones prácticas
Para aquellos que buscan superar estos patrones, los expertos coinciden en la necesidad de entender las causas subyacentes. Mientras que Shatz aboga por la identificación del tipo específico de procrastinación para encontrar una solución a medida, Sirois subraya la importancia de gestionar las emociones negativas que genera la tarea en cuestión. Al reconocer que la procrastinación es una respuesta de evitación emocional frente a una amenaza percibida, las personas pueden intentar activar su capacidad racional para moderar la respuesta de la amígdala y abordar sus responsabilidades de manera más efectiva.
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