La NASA se prepara para una de las misiones más complejas de su historia con el programa Artemis III, programado para 2027. Esta misión servirá como un ensayo general en órbita terrestre baja, permitiendo a la agencia probar los sistemas de aterrizaje lunar desarrollados por empresas comerciales antes de intentar un alunizaje tripulado en 2028, según informa la NASA.
Una coreografía orbital compleja
La misión Artemis III, descrita por el gerente del programa Artemis, Jeremy Parsons, como una "danza altamente coreografiada", implicará el lanzamiento de cuatro astronautas a bordo de la nave Orion, impulsada por el cohete Space Launch System (SLS).
Este despliegue requiere una coordinación logística sin precedentes, utilizando múltiples plataformas de lanzamiento en el Centro Espacial Kennedy y la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral. La sincronización es crítica, ya que el Blue Moon será el primero en alcanzar la órbita, donde podrá permanecer hasta 30 días, permitiendo a la NASA verificar su estado antes de que la tripulación de Orion se una a él.
Pruebas de tecnología con SpaceX y Blue Origin
Para Artemis III, ambas compañías utilizarán versiones de prueba, o "artículos de prueba", de sus sistemas de aterrizaje.

- Blue Origin (Blue Moon): Basado en la arquitectura del módulo de aterrizaje tripulado Mark 2, incorporará sistemas de aviónica, software de control y soporte vital (ECLSS). Dos astronautas con trajes de supervivencia Orion entrarán en la cabina del módulo. Además, la nave llevará un simulador de masa de traje espacial, similar al "Moonikin" de Artemis I, para medir el entorno interno.
- SpaceX (Starship V3): Utilizará la versión 3 de su vehículo, equipada con un sistema de acoplamiento en la nariz de la nave de 52 metros. A diferencia del módulo de Blue Origin, la tripulación no ingresará al Starship durante esta misión; el objetivo es evaluar la interacción entre el conjunto integrado de Orion y el Starship.
Objetivos estratégicos y seguridad
El propósito fundamental de Artemis III es madurar los diseños de los proveedores comerciales basándose en datos de vuelo reales. Steve Creech, gerente del programa de Sistemas de Aterrizaje Humano en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA, señaló que cada empresa ha adoptado un enfoque distinto con objetivos agresivos para garantizar la confianza en las naves y vehículos de lanzamiento.

La misión no solo valida el hardware, sino que pone a prueba la infraestructura de tierra, las redes de datos y los centros de control ante una cadencia de lanzamientos intensiva. Esta experiencia es considerada un requisito indispensable para que la NASA pueda proceder con seguridad hacia el alunizaje tripulado programado para la misión Artemis IV en 2028.
Sources: Space.
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