Una dosis única de psilocibina puede inducir cambios físicos detectables en el cerebro durante al menos un mes, según una investigación de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) y el Imperial College London. El estudio revela que esta sustancia aumenta la entropía cerebral, favoreciendo una mayor flexibilidad cognitiva y mejoras en el bienestar de los participantes.
El estudio, publicado en Nature Communications, analizó a 28 adultos sanos que nunca habían consumido psicodélicos. Los investigadores utilizaron un diseño de dosis controlada: los voluntarios recibieron primero 1 mg de psilocibina (actuando como placebo) y, un mes después, una dosis de 25 mg capaz de inducir una experiencia psicodélica completa. El equipo monitoreó la actividad cerebral mediante electroencefalografía (EEG), resonancia magnética funcional (fMRI) y, para examinar la estructura de las conexiones neuronales, imágenes por tensor de difusión (DTI).
Aumento de la entropía y plasticidad cerebral
Dentro de los 60 minutos posteriores a la administración de la dosis alta, los registros de EEG mostraron un incremento notable en la entropía cerebral, un término que describe la diversidad e imprevisibilidad de la actividad neuronal. Según los investigadores, este estado permite al cerebro procesar un rango de información más amplio. Los escaneos posteriores revelaron cambios en la estructura de la materia blanca, específicamente una disminución en la difusividad axial dentro de los tractos que conectan la corteza prefrontal con el centro del cerebro.
«Psilocybin seems to loosen up stereotyped patterns of brain activity and give people the ability to revise entrenched patterns of thought,»
Taylor Lyons, PhD, research associate at Imperial College London
Los científicos señalan que este patrón de conectividad es, en cierto modo, el inverso de lo observado durante el envejecimiento, donde los tractos neuronales tienden a volverse más difusos. Aunque el equipo de investigación advierte que se necesitan más estudios para comprender las implicaciones funcionales exactas de estos cambios, los resultados sugieren una forma de neuroplasticidad inducida por la sustancia.
Resultados en bienestar y flexibilidad cognitiva
Más allá de los cambios estructurales, los participantes reportaron mejoras significativas en su estado psicológico. Un mes después de la sesión con la dosis de 25 mg, los voluntarios mostraron un mejor desempeño en pruebas de flexibilidad cognitiva —la capacidad de adaptar el pensamiento ante nueva información— y reportaron mayores niveles de bienestar. Los cuestionarios incluyeron indicadores sobre la capacidad de enfrentar problemas y el optimismo hacia el futuro.
| Medición | Observación tras 25 mg |
|---|---|
| Entropía cerebral | Aumento marcado en 60 minutos |
| Flexibilidad cognitiva | Mejora detectable al mes |
| Bienestar reportado | Aumento sostenido a las 2 y 4 semanas |
| Conectividad estructural | Aumento de densidad en tractos neuronales |
Casi todos los participantes describieron la experiencia como el estado de conciencia más inusual de sus vidas. Los investigadores vinculan esta intensidad subjetiva con los beneficios terapéuticos observados.
«The weight of the human evidence suggests that the trip experience is critical for therapeutic benefits,»
Robin Carhart-Harris, PhD, professor of neurology, University of California San Francisco
Limitaciones y futuras líneas de investigación
A pesar de los resultados positivos, el equipo enfatiza que el estudio fue de naturaleza exploratoria y contó con una muestra pequeña de voluntarios sanos, no pacientes con condiciones psiquiátricas. Otro punto destacado por los autores es el diseño de orden fijo: todos los participantes recibieron el placebo antes de la dosis alta, lo que impide descartar completamente efectos de expectativa o práctica.
Alex Kwan, profesor de la Escuela Meinig de Ingeniería Biomédica en la Universidad de Cornell, quien no participó en el estudio, señaló que el trabajo es un avance importante al proporcionar evidencia de cambios estructurales persistentes. Kwan afirmó que, si bien se sabe que la droga puede tener efectos duraderos en el comportamiento humano, este estudio aporta evidencia sobre lo que sucede en el cerebro al mostrar cambios estructurales persistentes tras el uso de psilocibina. Por su parte, los autores del estudio planean continuar con investigaciones adicionales para confirmar si estos cambios cerebrales se traducen en mejoras clínicas a largo plazo para condiciones como la depresión o la ansiedad.
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