Tres aeropuertos de Estados Unidos se han convertido en los primeros en incorporarse a la nueva iniciativa de seguridad privada de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés), marcando un cambio significativo en la gestión de los puntos de control aeroportuarios. Según confirmó un portavoz de la agencia el miércoles, el Aeropuerto Internacional de Tampa, el Aeropuerto Internacional de Des Moines y el Aeropuerto Internacional de Charleston han decidido realizar la transición hacia este nuevo modelo voluntario de colaboración público-privada.
Tres aeropuertos adoptan el nuevo modelo de seguridad privada de la TSA
Esta iniciativa, denominada «TSA Gold+», representa una evolución del Programa de Asociación de Evaluación (SPP, por sus siglas en inglés), un esquema existente que permite a los aeropuertos utilizar empresas de seguridad privadas en lugar de agentes federales.
El contexto de la iniciativa TSA Gold+
La TSA anunció el lanzamiento de este programa en mayo de 2026. Según declaraciones de Adam Stahl, subadministrador de la TSA, realizadas durante el evento GAD Americas en Charleston, Carolina del Sur, el 27 de mayo, el objetivo de Gold+ es permitir el despliegue de puntos de control de alta tecnología que no se vean limitados por los «largos ciclos presupuestarios federales».
La agencia describe este modelo como una forma de reemplazar los procesos de adquisición de tecnología con un enfoque más ágil y basado en resultados. El programa busca empoderar a los aeropuertos para que participen en el diseño de los requisitos de seguridad, asegurando que las soluciones se adapten a las necesidades operativas locales. A pesar de la privatización de las tareas de escaneo, la TSA mantendrá una supervisión normativa «robusta» sobre los procedimientos de seguridad.
Antecedentes y el impacto del SPP
El debate sobre la seguridad aeroportuaria se remonta a la creación de la TSA tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. En aquel momento, el gobierno permitió a los aeropuertos elegir entre personal federal o empresas privadas bajo el programa SPP. Durante los últimos 25 años, el uso de seguridad privada se ha limitado a 20 aeropuertos, entre los que destacan el Aeropuerto Internacional de San Francisco y el Aeropuerto Internacional de Kansas City.

Sin embargo, el interés por este modelo ha crecido tras las interrupciones registradas a principios de 2026, causadas por un cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional que provocó largas filas en los aeropuertos, debido a que un alto porcentaje de agentes federales no se presentaron a trabajar al no recibir sus salarios.
En contraste, los aeropuertos que ya operan bajo el programa SPP no experimentaron tales disrupciones, ya que los contratos de las empresas privadas están financiados mediante obligaciones contractuales federales preexistentes, lo que los protege de las crisis de asignaciones presupuestarias anuales.
Implicaciones y oposición
La transición hacia la privatización ha generado una fuerte oposición por parte del sindicato que representa a miles de trabajadores de la TSA. Asimismo, la expansión de este modelo plantea interrogantes sobre la capacidad de supervisión de la agencia.
Por su parte, el seattletimes.com y aviationweek.com informan que el interés por este cambio sigue extendiéndose; por ejemplo, el Concejo Municipal de Atlanta aprobó recientemente una resolución para explorar la viabilidad de que el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta se una al modelo de asociación privada. La administración actual ha expresado su intención de impulsar una mayor participación del sector privado como parte de su estrategia de seguridad nacional.
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