El Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Protección de la Luz Solar para hacer permanente el horario de verano, pero la iniciativa enfrenta un fuerte freno en el Senado debido a divisiones geográficas y advertencias de organizaciones médicas sobre los riesgos para el reloj biológico humano.
La propuesta para eliminar el tradicional cambio de reloj dos veces al año ha generado un intenso debate legislativo. Mientras la Cámara de Representantes dio luz verde a la medida, el futuro de la iniciativa en el Senado permanece incierto ante las posturas encontradas de los legisladores.
La aprobación en la Cámara de Representantes y el impulso político
El proyecto legislativo conocido como la Ley de Protección de la Luz Solar recibió 308 votos a favor y 117 en contra en la Cámara de Representantes, según los registros oficiales del Congreso. La iniciativa, registrada formalmente como H.R. 139 por el representante Vern Buchanan, busca fijar el horario de verano como el estándar permanente en todo el país, eliminando los ajustes semestrales vigentes desde la promulgación de la Ley Uniforme del Tiempo de 1966.

El presidente Donald Trump ha manifestado su respaldo a la legislación, calificando el cambio bianual de hora como una molestia innecesaria. Defensores de la medida sostienen que disponer de una hora adicional de luz por la tarde favorece la actividad económica y la vida familiar.
Hoy la Cámara dio un paso importante hacia la salida de esta práctica obsoleta de cambiar nuestros relojes dos veces al año al aprobar mi bipartidista Ley de Protección del Sol. Vern Buchanan, representante republicano por Florida
La resistencia en el Senado y las divisiones geográficas
A pesar del respaldo en la Cámara baja, el proyecto enfrenta una fuerte resistencia en el Senado, donde los líderes advierten que la iniciativa carece de un consenso claro y podría no reunir los 60 votos necesarios para superar el obstruccionismo legislativo.
El debate ha dejado al descubierto una fractura geográfica que atraviesa a ambos partidos. Los legisladores de los estados del norte y del oeste argumentan que un horario de verano permanente retrasaría el amanecer de manera drástica durante los meses de invierno.

Steve Daines, senador republicano por Montana, señaló que entiende que a Florida le guste para jugar golf a ciertas horas del año, pero que no funciona tan bien para las mamás y los papás que suben a sus hijos al camión escolar, cuando el amanecer en el oeste de Montana no llegaría sino hasta las 9:30 de la mañana, y afirmó que para ellos no va a funcionar.
Opositores como el senador Tom Cotton han manifestado su oposición a la medida, mientras que otros legisladores como Jerry Moran estiman que no existen los votos suficientes. Los detractores alertan que los estudiantes y los trabajadores de sectores como la construcción tendrían que iniciar sus trayectos matutinos en completa oscuridad.
Advertencias de la comunidad médica sobre los ritmos circadianos
El debate legislativo coincide con las advertencias de destacadas organizaciones científicas y de salud pública, que se oponen a la adopción permanente del horario de verano y abogan por mantener el horario estándar durante todo el año.
Instituciones como la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño, la Asociación Médica Estadounidense y la Asociación Estadounidense del Corazón han señalado que el horario estándar se ajusta de mejor manera a la biología circadiana humana. Según las investigaciones respaldadas por la Universidad de Stanford y la Sociedad de Investigación del Sueño, la falta de luz natural matutina y el desajuste en el reloj biológico se asocian con un incremento en los riesgos cardiovasculares, fatiga diurna y tasas de obesidad.
Fariha Abbasi-Feinberg, presidenta de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño, declaró que el horario estándar permanente es la opción más saludable para todos los estadounidenses.
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