Google retiró el 31 de julio de 2026 una herramienta de Google Earth basada en inteligencia artificial que permitía a los usuarios generar imágenes satelitales mediante texto. La decisión se produjo tras las críticas de expertos y periodistas sobre su potencial para crear desinformación y deepfakes globales de manera masiva.
La retirada de la herramienta en Google Earth tras las alertas por manipulación
La opción permitía que cualquier persona escribiera un comando de texto para alterar vistas satelitales, aéreas y tridimensionales con el fin de recrear escenarios históricos o imaginarios.
El propio planteamiento inicial de la función animaba a los usuarios a explorar su creatividad digital, ya que Bryan Horowitz, gestor de productos de la empresa, señaló al detallar el funcionamiento del sistema en una publicación oficial de Google Blog el 30 de julio de 2026 que basta con acercar la imagen a un lugar en Google Earth en la web, tocar en «crear imagen» y escribir lo que uno quiera ver.
Google señaló en una declaración oficial en X que han visto a profesionales geoespaciales utilizar esta función para diversos fines útiles, aunque también han visto a personas compartir capturas de pantalla de imágenes generadas que parecen infringir sus políticas, por lo que están retirando esta función en Google Earth mientras trabajan en la implementación de salvaguardas más sólidas.
El peligro de los bulos espaciales y la respuesta de la comunidad de código abierto
La alarma saltó de inmediato entre los investigadores de fuentes abiertas y expertos en verificación digital, quienes comprobaron que los supuestos filtros de seguridad del sistema eran fácilmente vulnerables. Henk van Ess, un investigador de código abierto, denunció públicamente que la interfaz no bloqueaba peticiones delicadas o de alto riesgo geopolítico al explicar, al reseñar la facilidad con la que se podían fabricar pruebas visuales falsas en zonas de conflicto, que probó con refugiados en la frontera mexicana, una planta nuclear en Irán, un accidente en Ámsterdam y un hospital con el cráter de una bomba en Gaza, y que nada fue rechazado.

Diversos medios internacionales comprobaron de primera mano la magnitud del fallo. En las pruebas realizadas por NPR, el sistema fabricó de manera automatizada vistas falsas de la isla iraní de Kharg en llamas y un complejo del Capitolio de Estados Unidos completamente inundado. Paralelamente, el diario El Periódico generó en pocos segundos imágenes que simulaban el puerto de Ceuta en llamas, el cráter de una explosión en Melilla y una supuesta invasión con edificios colapsados en la Plaça de Catalunya de Barcelona.
Las repercusiones sobre la credibilidad de la inteligencia de fuentes abiertas
Analistas especializados en forenses visuales advirtieron que la automatización de este tipo de imágenes destruye uno de los últimos refugios confiables para documentar crisis globales, señalando Jake Godin, investigador sénior del grupo wbhm.org, que las imágenes de satélite han sido una especie de apuesta segura a la hora de verificar un evento porque son difíciles de falsificar, al subrayar que la facilidad para generar estas falsificaciones acelerará drásticamente la propagación de bulos en situaciones críticas.

Por su parte, Mahsa Alimardani, directora asociada de Tecnología, Amenazas y Oportunidades en Witness, criticó la dependencia de las marcas de agua digitales como única medida preventiva al alertar desde la organización sin ánimo de lucro que marcar con una marca de agua las falsificaciones no protege el registro auténtico de la duda una vez que se sabe que cualquiera puede falsificar una imagen satelital.
Medidas de seguridad y perspectivas futuras del modelo
Frente a las críticas generalizadas, la compañía tecnológica defendió sus protocolos a través de un comunicado emitido el 31 de julio de 2026, asegurando que toma la desinformación muy en serio. La corporación recordó que todas las creaciones del sistema incorporan el identificador digital SynthID para garantizar su rastreo en herramientas asociadas como Gemini.

A pesar de estas defensas institucionales, la retirada temporal en Google Earth pone de relieve los desafíos persistentes a la hora de desplegar tecnologías de generación visual sintética en plataformas cartográficas de uso público global.
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