Netflix enfrenta una demanda de 105 millones de dólares en un tribunal federal de California tras la desaparición de una copia maestra sin cifrar de la película Fortitude, protagonizada por Nicolas Cage. El disco duro fue sustraído de las oficinas de la plataforma en Hollywood en junio, lo que según los productores destruyó la exclusividad comercial del filme.
El gigante del streaming se encuentra en el centro de un conflicto legal sin precedentes. El guionista y productor Simon Afram y su empresa británica Op-Fortitude interpusieron la querella en un tribunal federal de California. Reclaman una compensación económica de al menos 105 millones de dólares tras el hurto de un disco rígido que contenía una copia digital para cine sin cifrar de su largometraje.
La entrega del disco duro y el robo en las oficinas de Hollywood
Todo comenzó a mediados de junio, cuando el proyecto fue entregado a la sede de la plataforma en Hollywood con el propósito de que los ejecutivos evaluaran una potencial compra de los derechos de distribución. La copia física, un Paquete Digital para Cine conocido como DCP, llegó a las instalaciones situadas en los Sunset Bronson Studios por medio de un productor asociado.

Los creadores advirtieron por escrito que el archivo no contaba con cifrado y pidieron que se eliminara el contenido tras su revisión. Sin embargo, los plazos y las medidas de resguardo fallaron. Aunque la proyección se llevó a cabo el 16 de junio, la devolución del dispositivo nunca se concretó.
Argumentos de la demanda y el impacto comercial en el thriller bélico
La acusación sostiene que la compañía incurrió en negligencia, apropiación indebida y violación de un contrato de depósito. Los demandantes afirman que la empresa mantuvo el material en su base de datos durante más de una semana y omitió avisar a tiempo sobre la brecha de seguridad.
Para Afram, quien invirtió más de 45 millones de dólares y dedicó siete años al desarrollo del filme, la pérdida del material único dinamita el valor mercantil de la obra. Cualquier comprador potencial debe ser notificado de que existe una copia extraviada y sin protección, un factor que dispara los riesgos de piratería, complica la contratación de pólizas de seguro y entorpece tanto el plan de estreno como la carrera hacia la temporada de premios.
La producción está dirigida por Simon West y relata operaciones reales de espionaje de la inteligencia británica durante la Segunda Guerra Mundial destinadas a engañar a la cúpula nazi. El reparto incluye a figuras como Matthew Goode, Ed Skrein, Alice Eve, Michael Sheen y Ben Kingsley junto a Nicolas Cage.
La respuesta del servicio de streaming y las acusaciones mutuas
La reacción de la plataforma no se hizo esperar. Un portavoz oficial de la empresa rechazó de plano las imputaciones económicas y emitió un comunicado en el que desligó a la corporación de cualquier responsabilidad financiera por el suceso.
La compañía matizó que nunca adquirió los derechos de la obra, pero sostuvo que implementó acciones de apoyo tras el hurto. Entre ellas, mantiene una investigación exhaustiva y ofrece supervisar sitios web de piratería para detectar posibles filtraciones, aunque aclaró que hasta el momento no detectó pruebas de que el contenido haya circulado en internet.
Asimismo, los representantes legales de la empresa calificaron la demanda como una maniobra desmedida. Según la versión del gigante tecnológico, el equipo legal del productor exigió de forma inicial 165 millones de dólares antes de acudir a los tribunales, un requerimiento que la compañía interpretó como un intento de extorsión que imposibilitó una negociación de buena fe.
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