La UEFA ha retirado su confianza al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras una intensa disputa en torno a un plan para vender participaciones minoritarias en los eventos principales del organismo, un proyecto que finalmente fue cancelado tras la amenaza de un boicot europeo.
La oposición de la UEFA y Concacaf frena el plan comercial de la FIFA
Las confederaciones examinaron la iniciativa orientada a vender una participación minoritaria significativa a inversores privados en una nueva entidad creada para gestionar competiciones emblemáticas como las Copas del Mundo y los Mundiales de Clubes.
Ambas confederaciones, UEFA y Concacaf, que en total suman 90 de los 211 miembros de la FIFA, celebraron reuniones separadas el jueves para debatir las propuestas. El martes previo, la FIFA había anunciado su propuesta de crear una nueva entidad llamada FIFA Forward Enterprises (FFE) que asumiría las operaciones comerciales, mientras el organismo conservaba una participación mayoritaria. La propuesta de la FIFA buscaba vender hasta el 21 por ciento de FFE con el objetivo de recaudar 4,2 mil millones de dólares (3,2 mil millones de libras) para liberarlos inmediatamente a sus asociaciones miembro.
El proyecto contemplaba que la nueva sociedad asumiera las operaciones comerciales, mientras la entidad principal conservaba la mayoría accionarial. La propuesta apuntaba a captar fondos para distribuirlos de inmediato entre las asociaciones miembro, pero la respuesta de las federaciones regionales fue de rechazo frontal y unánime.
Las críticas directas y la ruptura de la confianza institucional
La reacción desde Europa no se hizo esperar. La UEFA amenazó con que sus 55 federaciones miembros boicotearían todas las competiciones de la FIFA en caso de que los planes avanzaran. Tras dar marcha atrás a la propuesta, el organismo europeo calificó la retirada del proyecto como una victoria para todo el deporte en un comunicado oficial largo publicado el sábado.
En el mismo texto, la confederación europea arremetió contra la gestión del actual dirigente y recordó sus promesas realizadas en su campaña presidencial de 2016, señalando que el liderazgo actual ha perdido la confianza de la familia del fútbol.
La UEFA señaló en su declaración oficial que la actual cúpula directiva de la FIFA no solo ha perdido la confianza de la UEFA, sino también la de muchos otros miembros de la familia del fútbol.
El comunicado continuó citando las palabras exactas de Infantino al asumir el cargo, donde recordó sus declaraciones sobre la necesidad de ser transparentes, además de añadir que el dinero de la FIFA pertenece a las asociaciones y no al presidente, por lo que debe servir exclusivamente para el desarrollo del fútbol. La organización continental sentenció que el dirigente ha fallado en cumplir ambas promesas, tildando la maniobra comercial de un acuerdo turbio, a puerta cerrada y opaco que intentó imponerse sin transparencia.
El impacto en las negociaciones y el escenario electoral de 2027
Las tensiones no se limitaron al fútbol europeo. Fuentes familiarizadas con los encuentros de la Concacaf indicaron que fuentes anónimas apuntaron que, si bien la posición de Infantino no estaba formalmente en la agenda, su fe y su futuro como líder del fútbol mundial fueron cuestionados en las conversaciones. Un informante con conocimiento de las discusiones señaló que entre la gran mayoría de los miembros de la Concacaf predominó la sensación de haber perdido por completo la confianza en el presidente de la FIFA, mientras una segunda persona consideró que existían preocupaciones generalcriticas sobre el enfoque de liderazgo y transparencia actual.

Por su parte, la FIFA defendió la iniciativa argumentando que el plan nunca supuso una obligación y que requería el respaldo de una mayoría de sus 211 asociaciones miembro y del Consejo de la FIFA. El propio Infantino defendió en una entrevista con la FIFA que el objetivo era asegurar que todas las asociaciones miembro tuvieran la oportunidad de asumir una propiedad significativa de la oportunidad comercial, añadiendo que nadie estaba vendiendo el fútbol y que la entidad reafirmaba su compromiso con una consulta abierta y democrática.
Este episodio de fricción política se produce cuando el mandato actual de Infantino se aproxima a su conclusión. El dirigente, de 56 años y en el cargo desde 2016, tiene su mandato actual expirando en 2027 y debe presentarse a la reelección en marzo. Antes de los acontecimientos de esta semana, el dirigente ya había anunciado en abril que se presentaría y contaba con el respaldo de las organizaciones gobernantes del fútbol de África, Asia y Sudamérica para su reelección, donde inicialmente se esperaba que concurriera sin oposición.
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