Un atentado explosivo en un restaurante italiano en el centro de Moscú dejó cinco muertos y 19 heridos, tras la detonación de un dispositivo artesanal que transportaba una mujer. El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso culpó formalmente a la inteligencia ucraniana por el ataque, perpetrado cerca de una emblemática torre estalinista.
Un trágico suceso sacudió la capital rusa la noche del sábado cuando una fuerte explosión sacudió la entrada del restaurante Balzi Rossi, ubicado en la planta baja de uno de los característicos rascacielos de la era de Iósif Stalin en la plaza Kudrínskaya. El incidente, calificado por las autoridades como un acto terrorista, movilizó a numerosos equipos de emergencia y cuerpos de seguridad fuertemente armados que acordonaron la zona e interrumpieron temporalmente el tráfico en las calles adyacentes, según la cobertura difundida por la agencia de noticias AP News.
Acusaciones diplomáticas y la respuesta oficial rusa
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia señaló directamente a Kiev como responsable de la masacre. En un comunicado emitido el domingo, la cancillería afirmó que los tentáculos de la red de Volodímir Zelenski alcanzaron el establecimiento moscovita. La postura se endureció aún más cuando la embajada rusa en Roma emitió un pronunciamiento en el que aseguró que el atentado buscaba intimidar a la comunidad italiana en Rusia, advirtiendo que los compatriotas extranjeros se encuentran en la mira de los agresores.

Por su parte, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobiánin, condenó públicamente el suceso a través de sus redes sociales.
Víctimas y el papel clave de la seguridad
Las cifras oficiales sobre las víctimas mortales variaron en las primeras horas. Entre las víctimas se encuentran la mujer que portaba el artefacto explosivo, un guardia de seguridad que le impidió el paso al interior y un cliente.
La Embajada de Rusia en Roma, vía AP News, destacó su vigilancia y su desinteresada dedicación al deber profesional.
El sacrificio del vigilante evitó que la tragedia alcanzara proporciones mayores dentro del local, que en ese momento albergaba una celebración privada.
El trasfondo militar y las especulaciones sobre el objetivo
Aunque las autoridades federales evitaron identificar oficialmente a un blanco específico, diversos canales de información y medios rusos apuntaron que el atentado iba dirigido contra el coronel general Aleksandr Chayko, comandante de las fuerzas aeroespaciales rusas, quien celebraba allí su cumpleaños número 55 con una reunión privada. Informes de inteligencia y publicaciones en redes sociales exhibieron fragmentos de video con motivos decorativos alusivos a la celebración.
El diario comercial Kommersant detalló que la bomba, cargada con cerca de un kilogramo de explosivos y metralla de esferas metálicas, pudo haber sido activada de forma remota, lo que plantea la posibilidad de que la mujer que la portaba ignorara su contenido letal. Este episodio se suma a una serie de ataques previos contra mandos castrenses en territorio ruso desde el inicio del conflicto en febrero de 2022, incluidos los atentados contra el teniente general Ígor Kirillov y otros altos oficiales investigados por los servicios de seguridad del país.
Sigue leyendo
