El tipo de cambio mayorista en Argentina abrió agosto en 1.495 pesos, tras acumular una leve suba y presionar a los operadores locales.
El mercado cambiario argentino inició el mes de agosto con una renovada presión alcista que llevó al tipo de cambio oficial mayorista a rozar la marca de los $1.500. Durante las primeras operaciones, el dólar oficial mayorista trepó diez pesos, lo que representa un incremento del 0,7% frente a las jornadas anteriores, según la información recabada por los operadores del sector.
Movimientos en el segmento mayorista, minorista y los dólares financieros
El comportamiento de la cotización contrasta con el cierre del mes anterior. La cotización oficial había terminado prácticamente sin cambios durante julio, al registrar un avance de apenas tres pesos, equivalente a un 0,2%. Dicha variación se ubicó muy por debajo de las estimaciones inflacionarias calculadas por las consultoras privadas durante el mismo periodo.
En el segmento minorista, los valores operaron con aumentos similares en las entidades bancarias. El dólar en el Banco Nación subió cinco pesos para ubicarse en los $1.515 para la venta. Por su parte, el promedio general informado por el Banco Central de la República Argentina se situó en $1.515,98, mientras que el dólar blue operó en los $1.555 en el mercado informal.
Dentro de los mercados financieros, las cotizaciones operaron con variaciones estrechas. El dólar Contado con Liqui ascendió un 0,1% hasta los $1.576,78, al tiempo que el dólar MEP experimentó un incremento del 0,3% para posicionarse en los $1.521,62.
Intervención del Banco Central y el estado de las reservas internacionales
En materia de acumulación de divisas, la autoridad monetaria mantiene un registro positivo sostenido a lo largo del año. El Banco Central superó los 12.000 millones de dólares comprados en lo que va de 2026, apoyado en la liquidación de obligaciones negociables y un incremento general en la oferta dentro del Mercado Libre de Cambios.
Las estadísticas oficiales reflejan que el banco central adquirió 46 millones de dólares en una de sus últimas jornadas operativas —equivalente al 6,7% de un volumen operado de 686 millones—, lo que elevó las compras acumuladas de julio a 2.163 millones de dólares y el total anual a 13.337 millones de dólares. No obstante, las reservas brutas cerraron la jornada en 47.596 millones de dólares, experimentando una caída de 1.405 millones frente al día previo. En paralelo, los depósitos privados en dólares mostraron un incremento marginal de ocho millones, alcanzando un total de 40.553 millones de dólares.
La absorción de liquidez del Tesoro y la presión sobre las tasas de corto plazo
El sistema financiero operó con una liquidez notablemente ajustada debido a las operaciones de absorción realizadas por el fisco. El Tesoro retiró 3,75 billones de pesos del mercado tras alcanzar un índice de rollover del 144% en su licitación semanal.
Ante esta fuerte absorción, el Tesoro recurrió a mecanismos extraordinarios de inyección de liquidez, tales como las recompras de títulos instrumentadas tras las licitaciones previas. Los bancos tomaron asistencia por 1,75 billones y 1,6 billones de pesos en operaciones de pase, montos que resultaron insuficientes para compensar el impacto total de la absorción generada por la última licitación y que mantienen en alerta al mercado respecto a las tasas cortas.
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