Anthropic ha acordado un pago de $1.5 billion para resolver una demanda masiva por piratería de libros presentada por creadores. El histórico pacto evita un juicio federal que amenazaba las finanzas de la startup de inteligencia artificial, mientras los tribunales evalúan los límites legales del entrenamiento de modelos de lenguaje con textos protegidos por derechos de autor.
El acuerdo de un acuerdo de varios mil millones y los pagos a los autores
La startup de inteligencia artificial Anthropic avanzó hacia la aprobación definitiva de un acuerdo extrajudicial por $1.5 billion, diseñado para indemnizar a los propietarios de derechos de autor cuyas obras fueron utilizadas sin autorización para entrenar sus modelos de lenguaje. El litigio, que se encaminaba hacia un juicio fijado para diciembre de 2025, concluyó tras un pacto alcanzado a finales de agosto de ese mismo año.
El anterior juez federal William Alsup concedió la aprobación preliminar del arreglo en septiembre de 2025. Durante el proceso, el magistrado señaló que las condiciones ofrecidas representaban un retorno considerable para los afectados, según se desprende de los registros judiciales.
Bajo las condiciones financieras establecidas, la compañía acordó desembolsar la suma total de $1.5 billion más intereses. El dinero se distribuirá de forma proporcional entre los miembros de la demanda colectiva según la cantidad de obras elegibles que posean. De acuerdo con el abogado principal de los demandantes, Justin Nelson, de la firma Susman Godfrey, el acuerdo abarca aproximadamente 482.000 obras, calculándose una compensación estimada de 3.100 dólares por cada trabajo registrado.
Desglose de los pagos y exigencias de destrucción de datos
El calendario de pagos acordado comenzó con un depósito inicial de 300 millones de dólares abonado por Anthropic poco después de recibir el visto bueno preliminar. El plan contempla aportes adicionales supeditados a la validación definitiva del proceso y a los plazos fijados por los tribunales.
- Anthropic pagará otros 300 millones de dólares cinco días después de la aprobación definitiva del acuerdo.
- Se programaron dos desembolsos adicionales de 450 millones de dólares cada uno, pagaderos en el primer y segundo aniversario de la aprobación preliminar, respectivamente.
- La empresa tiene la obligación legal de destruir los archivos originales descargados de las bibliotecas piratas en un plazo de 30 días tras la sentencia firme.
- La entidad debe certificar oficialmente si los conjuntos de datos procedentes de repositorios no autorizados se utilizaron para entrenar cualquiera de los modelos comerciales lanzados al mercado.
Las exigencias de destrucción apuntan directamente al origen del conflicto legal, centrado en la adquisición masiva de textos a través de plataformas digitales no autorizadas.
El debate sobre las bibliotecas clandestinas y el uso legítimo
El núcleo de la acusación contra la empresa de inteligencia artificial radicó en la obtención de volúmenes mediante repositorios de distribución ilegal de textos, conocidos popularmente como bibliotecas sombra. Los demandantes denunciaron en su querella que la compañía utilizó plataformas como Library Genesis y Pirate Library Mirror para nutrir sus sistemas.
El caso planteó una dicotomía técnica y jurídica compleja en los tribunales estadounidenses. Por un lado, el juez Alsup dictaminó previamente que el uso de libros protegidos para la fase de entrenamiento de modelos de IA puede constituir un amparo bajo la doctrina legal de fair use
(uso legítimo), una figura que exime de la necesidad de licencias específicas según reportó Fortune. Sin embargo, el litigio giró hacia el método de adquisición: descargar copias masivas de fuentes ilícitas en lugar de adquirir los ejemplares de manera legal para su posterior digitalización.
Implicaciones financieras y el impacto en la industria de la inteligencia artificial
La magnitud de la cifra acordada sitúa este proceso como una de las indemnizaciones por propiedad intelectual más elevadas de la era tecnológica actual. Expertos legales consultados señalan que el pacto funcionará como un referente económico para resolver litigios similares que enfrentan otras grandes corporaciones del sector.
Empresas como Meta afrontan demandas similares por parte de colectivos de escritores, y los procedimientos han obligado a revelar comunicaciones internas sobre el uso potencial de repositorios como LibGen. Del mismo modo, OpenAI y su socio Microsoft continúan respondiendo ante la justicia por reclamaciones encabezadas por el Gremio de Autores de Estados Unidos.
Justin Nelson, socio de Susman Godfrey LLP, señaló a través de fortune.com que este histórico acuerdo supera con creces cualquier otra recuperación conocida por derechos de autor y que es el primero de su tipo en la era de la inteligencia artificial.
Justin Nelson, socio de Susman Godfrey LLP, via fortune.com
Desde la perspectiva corporativa, la abogada general adjunta de Anthropic, Aparna Sridhar, defendió la postura de la compañía mediante una declaración pública institucional, recordando que los tribunales federales reconocieron el enfoque de entrenamiento de la empresa bajo el principio de uso legítimo, mientras que el acuerdo actual busca zanjar los reclamos pendientes derivados de etapas anteriores en declaraciones recogidas por el medio especializado.
Aparna Sridhar, abogada general adjunta en Anthropic, declaró a través de fortune.com que en junio el Tribunal de Distrito emitió un fallo histórico sobre el desarrollo de inteligencia artificial y la ley de derechos de autor, determinando que el enfoque de Anthropic para entrenar modelos de inteligencia artificial constituye un uso legítimo, y añadió que el acuerdo de hoy, de ser aprobado, resolverá las reclamaciones heredadas restantes de los demandantes, a la vez que reiteró el compromiso de la empresa con el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial seguros que ayuden a las personas y a las organizaciones a ampliar sus capacidades, avanzar en el descubrimiento científico y resolver problemas complejos.
Aparna Sridhar, deputy general counsel at Anthropic, via fortune.com
El riesgo financiero que enfrentaba la startup era considerable. Académicos del ámbito legal, como el profesor de derecho en Cornell James Grimmelmann, calificaron el monto como un acuerdo sustancial pero diseñado para evitar la inviabilidad comercial de la compañía. Las estimaciones previas sugerían que una derrota total en los tribunales ante un jurado podría haber expuesto a la firma a sanciones indemnizatorias de hasta un billón de dólares, una eventualidad catalogada por los analistas como un peligro de extinción para el modelo de negocio de la empresa.
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