El exasesor de la campaña de Donald Trump, Corey Lewandowski, enfrenta un nuevo escrutinio federal y una investigación del inspector general tras revelarse que supuestamente intentó vender servicios gubernamentales a Qatar y Emiratos Árabes Unidos. Lewandowski niega las acusaciones, mientras los demócratas en el Congreso preparan nuevas acciones de control.
Las acusaciones contra Lewandowski se multiplican. Según un informe publicado por The Wall Street Journal, el exasesor se acercó a funcionarios de alto rango en Qatar y los Emiratos Árabes Unidos para ofrecerles asistencia directa en temas bajo la jurisdicción del Departamento de Seguridad Nacional, incluyendo visados, a cambio de un beneficio personal y financiero.
Oportunidades fallidas en el Golfo Pérsico
El intento de ofrecer servicios paralelos ocurrió mientras Lewandowski trabajaba como empleado gubernamental especial no remunerado y asesor de la entonces secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem. Fuentes familiarizadas con los hechos indicaron que los gobiernos de Qatar y los Emiratos Árabes Unidos rechazaron la propuesta de Lewandowski, sintiéndose desconcertados por la oferta debido a que ya mantenían relaciones preexistentes con otros miembros de la administración Trump.
Lewandowski rechazó de inmediato los señalamientos a través de su cuenta en la red social X. En sus publicaciones, calificó la información como un innuendo fake news story
y sostuvo que the whole story is fiction
, según sus declaraciones originales reproducidas por varios medios.
Corey Lewandowski, exasesor del Departamento de Seguridad Nacional, declaró que está enormemente orgulloso de su trabajo como voluntario para impulsar la agenda de esta administración y que sigue confiando en que los hechos, y no las acusaciones anónimas, terminarán hablando por sí mismos.
Contratos federales bajo la lupa en Washington
La presunta búsqueda de acuerdos paralelos no se limita a Medio Oriente. La investigación sobre la gestión de contratos en la agencia también abarca la relación con contratistas privados y grandes proveedores tecnológicos. De acuerdo con el escrutinio de los medios sobre los contratos del departamento, el exasesor intentó obtener compensaciones de la empresa penitenciaria privada GEO Group a cambio de facilitar la renovación y el crecimiento potencial de sus contratos con el gobierno.
Cuando la directiva de la empresa rechazó la propuesta, los contratos sufrieron recortes posteriores. Asimismo, la compañía tecnológica Palantir, que contaba con un contrato pendiente con el DHS por valor de $2.7 mil millones, vio cómo su acuerdo se reducía a $1 mil millones sin una explicación oficial detallada, luego de que la empresa declinara una reunión individual solicitada por Lewandowski.
Investigación del inspector general y reacción legislativa
El inspector general del Departamento de Seguridad Nacional mantiene abierta una investigación formal sobre cómo se manejaron los contratos durante el tiempo que Noem lideró el departamento y la red de aliados instalada en la dependencia. Como parte de estas pesquisas, los investigadores registraron las oficinas de una contratista de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, Kara Voohries, vinculada a Lewandowski.

En el ámbito legislativo, los demócratas del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes anunciaron que intensificarán sus averiguaciones sobre la influencia del exfuncionario en el manejo de contratos y la entrega de sus divulgaciones financieras.
Los demócratas del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes afirmaron a través de X que extorsionar a las empresas a cambio de dinero es corrupción descarada.
Mientras las autoridades continúan evaluando una posible remisión al Departamento de Justicia derivada de las pesquisas en la agencia, el futuro político y legal de Lewandowski permanece sujeto a los resultados que arrojen las auditorías en curso y el avance de los comicios legislativos.
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