El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó al mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, a cesar los ataques contra refinerías de petróleo en Rusia, argumentando que estas operaciones militares están provocando una severa escasez global de diésel y elevando los costos del combustible en los mercados internacionales.
La exigencia de Donald Trump a Volodímir Zelenski sobre las refinerías rusas
En declaraciones ofrecidas durante una visita a Irlanda, el presidente estadounidense afirmó que habló con su par ucraniano para exigirle un cambio en su estrategia de ataques en territorio ruso. Según el reporte de la agencia EFE desde Miami, el mandatario republicano sostuvo que Kiev debe reorientar sus operaciones hacia otros blancos militares y dejar intacta la infraestructura de refinación de combustible. Hablando posteriormente con periodistas en Air Force One, Trump reiteró: I've asked Zelensky not to hit the Russian refineries. Diesel is being driven up by the fact that it's having a hard time coming out of Russia. That's a case that hurts the world, and we've got to stop it.

«Zelenski tiene que hacer una sola cosa. Tiene que dejar de impactar el combustible diésel en Rusia. Que vaya contra otros objetivos, pero no contra el combustible diésel, porque está provocando una escasez de diésel.»
Donald Trump, presidente de Estados Unidos
La postura de Trump sostiene que el encarecimiento de los derivados del petróleo responde de manera directa a la campaña de drones ucraniana contra las plantas energéticas del Kremlin, descartando que el problema principal provenga de las tensiones en Oriente Medio. El pronunciamiento de Trump se produjo, según reportó EFE, tras el anuncio de Zelenski sobre que Ucrania atacó el sábado dos plantas químicas y una fábrica de drones en las regiones rusas de Perm, Samara y Rostov, además de un depósito de petróleo, una estación de radares y un sistema Pantsir-S2.
Impacto en el suministro y alza histórica del diésel en Estados Unidos
El cruce de declaraciones ocurre en un momento de máxima presión para los mercados energéticos norteamericanos e internacionales. El precio del galón de diésel superó por primera vez los seis dólares en Estados Unidos, impulsado tanto por la inestabilidad en las rutas de exportación como por el impacto acumulado de los bombardeos sobre el sistema petroquímico ruso. La cabecera digital La Noción detalló que el precio medio del diésel superó recientemente los 6 dólares por galón, un nivel récord mencionado por medios estadounidenses.


Los ataques sistemáticos del Ejército ucraniano —que también incluyeron una planta en la ciudad rusa de Toliatti, en la región de Samara, donde el caucho sintético fabricado se emplea para la producción de combustible sólido para misiles tácticos y balísticos, según detalló el Estado mayor del Ejército ucraniano— han llevado los niveles de refinado de crudo en Rusia a sus registros más bajos en dos décadas. Ante la falta de abastecimiento interno, Moscú ha implementado severas restricciones a la exportación de derivados y ha obligado al cierre parcial de estaciones de servicio, donde las filas para adquirir combustible se han vuelto habituales.
Debate estratégico sobre la campaña de bombardeos de largo alcance
La presión pública ejercida por la Casa Blanca abre interrogantes sobre el futuro de las operaciones militares ucranianas. Analistas de seguridad internacional como Lennon, citados por Time, consideran que Ucrania podría detener los ataques a refinerías sin abandonar su campaña general de ataques profundos, señalando que Ukraine still has other important targets inside Russia, including airfields, ammunition depots, missile and drone production facilities, and logistics hubs.
Sin embargo, otros analistas como Sonin advierten que cumplir la solicitud de Trump resultaría difícil sin limitar ampliamente los ataques al sector energético ruso, algo que Ucrania no parece dispuesta a hacer. Asimismo, Lennon recordó que aunque los socios europeos han asumido gran parte de la carga financiera y militar, they have not eliminated Ukraine’s dependence on critical American capabilities,
refiriéndose específicamente a los interceptores de misiles Patriot.
Sigue leyendo