Un nuevo estudio publicado en Clinical Nutrition vincula el uso de medicamentos GLP-1 para la pérdida de peso con 15 casos de encefalopatía de Wernicke, un trastorno cerebral grave causado por deficiencia de vitamina B1. Investigadores y expertos señalan que, aunque el riesgo es bajo frente a millones de usuarios, la nutrición adecuada sigue siendo fundamental.
Una nueva investigación científica ha encendido las alarmas sobre un trastorno cerebral raro pero potencialmente mortal que podría estar vinculado al uso de tratamientos populares para el control de peso. El estudio, difundido a través de la literatura médica y los registros oficiales, identifica quince casos documentados de esta afección neurológica en pacientes bajo tratamiento con agonistas del receptor GLP-1.
Hallazgos del estudio y fármacos involucrados
Los datos analizados por los investigadores provienen del Sistema de Notificación de Eventos Adversos de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FAERS), junto con publicaciones médicas y observaciones clínicas directas. La mayoría de los casos detectados se concentraron en personas que consumían semaglutida —comercializada bajo las marcas Ozempic, Wegovy y Rybelsus, según detalla el New York Post— o tirzepatide, conocida comercialmente como Mounjaro y Zepbound. Según el análisis de los registros de 195,979 casos examinados, la aparición de esta complicación se asoció de forma desproporcionada con dichos fármacos en comparación con otros tratamientos.
Los pacientes afectados experimentaron de manera predominante problemas gastrointestinales y nutricionales severos. Entre los síntomas más recurrentes se registraron la pérdida drástica de peso, episodios continuos de vómitos, pérdida severa del apetito y cuadros de desnutrición. Estos factores reducen drásticamente la ingesta de nutrientes esenciales, acelerando el déficit de vitaminas clave para el sistema nervioso.
Qué es la encefalopatía de Wernicke y sus riesgos
La patología identificada en la investigación es la encefalopatía de Wernicke, una enfermedad neurológica originada por una deficiencia grave de vitamina B1 o tiamina. Esta vitamina cumple una función indispensable para que las células cerebrales generen energía de forma adecuada. Cuando el organismo carece de niveles suficientes, el cerebro sufre inflamación en regiones encargadas de la memoria y la coordinación.

Entre los signos clínicos clásicos de la afección se encuentran la confusión mental, la dificultad para caminar y los problemas de control en los movimientos oculares.
, señaló a Fox News Digital que los hallazgos deben verse en perspectiva al tratarse de un número reducido de casos detectados entre millones de usuarios. Karthik Achari, clínico radicado en Chicago y fundador de PepMD
El especialista añadió que la baja frecuencia debe valorarse con cautela, subrayando que el fenómeno es real, serio y responde a un mecanismo fisiológico coherente con la acción farmacológica de los medicamentos sobre el apetito.
Mecanismo biológico y factores de vulnerabilidad
Los fármacos GLP-1 disminuyen el apetito de forma notable y ralentizan el proceso digestivo para prolongar la sensación de saciedad. No obstante, los expertos señalan que la reducción en el deseo de comer no modifica las demandas nutricionales reales del organismo humano.

The drug shrinks your appetite. It doesn’t shrink your body’s requirements,
, declaró a Fox News Digital.
Los profesionales médicos recalcan que las personas con episodios persistentes de náuseas, pérdida acelerada de peso, antecedentes de cirugía bariátrica o consumo elevado de alcohol se exponen a un riesgo considerablemente mayor de desarrollar deficiencias severas si no supervisan su ingesta de micronutrientes.
Recomendaciones nutricionales y advertencias médicas
Ante estos hallazgos, los especialistas en nutrición clínica insisten en que el acompañamiento dietético debe considerarse un pilar indispensable dentro de cualquier plan terapéutico basado en la administración de agonistas GLP-1.
, indicó a Fox News Digital que los medicamentos pueden hacer que las personas dejen de consumir sin querer los nutrientes que más necesitan, como proteínas, fibra y líquidos. Erin Palinski-Wade, nutricionista de Nueva Jersey y autora de The Sleepdemic Solution
Asimismo, se aconseja a los pacientes no normalizar los efectos secundarios prolongados ni suponer que cualquier malestar digestivo forma parte rutinaria del tratamiento. Los investigadores y profesionales enfatizan que los pacientes no deben suspender la medicación prescrita basándose exclusivamente en estos resultados preliminares, sino mantener una comunicación abierta con su equipo médico para asegurar una nutrición adecuada.
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