El pozo de Kola: el récord soviético que China no pudo superar

El 24 de mayo de 1970, la Unión Soviética inició la perforación del Pozo Superprofundo de Kola en la península de Kola, un experimento científico que alcanzó los 12.262 metros de profundidad en 1989. Aunque el objetivo inicial era llegar a los 15.000 metros, las temperaturas extremas y los desafíos técnicos frenaron los trabajos antes de su cancelación definitiva en 1992.

La carrera por explorar las entrañas de la Tierra tuvo durante décadas un claro dominador tecnológico, impulsado por la rivalidad de la Guerra Fría. En un esfuerzo por superar las marcas científicas y técnicas, la Unión Soviética puso en marcha un proyecto geológico único que dejó atrás los tradicionales sondeos petrolíferos, concebidos habitualmente para descender entre 1.000 y 1.600 metros de profundidad. El experimento soviético, denominado oficialmente SG-3 y situado en Pechenga, un distrito de la región de Múrmansk en el extremo noroccidental de Rusia, se diseñó exclusivamente para investigar la litosfera terrestre sin buscar gas ni petróleo.

El desarrollo del Pozo Superprofundo de Kola y los hallazgos científicos

La idea de este ambicioso proyecto nació en 1962 bajo la supervisión del Consejo Científico Interdepartamental para el estudio de la Tierra, y el lugar exacto de perforación se fijó en 1965 a unos 10 kilómetros de la ciudad de Zapolyarny. Los ingenieros soviéticos se propusieron alcanzar una meta sin precedentes: los 15.000 metros de profundidad. Durante más de dos décadas de trabajos continuos, el Pozo Superprofundo de Kola alcanzó los 12.262 metros en 1989, estableciendo un récord mundial que sigue vigente hasta el día de hoy.

leer más  China y EE.UU. mantienen consultas comerciales en Corea del Sur tras reunión del Ministerio de Comercio chino

Este descenso histórico revolucionó la comprensión geológica del planeta al toparse con fenómenos totalmente inesperados a gran profundidad. Entre los descubrimientos más notables figura la presencia de agua en zonas donde las teorías geológicas de la época consideraban imposible su existencia, además de microfósiles de organismos unicelulares de más de 2.000 millones de años de antigüedad que lograron sobrevivir bajo condiciones extremas de presión y temperatura. Asimismo, los análisis de la corteza desvelaron que la roca poseía una estructura mucho más porosa y menos densa de lo previsto.

Temperaturas extremas y el mito del pozo al infierno

El avance de la perforación tropezó con barreras físicas insalvables a medida que las brocas descendían. Aunque los científicos esperaban hallar temperaturas cercanas a los 100 grados Celsius, el calor real superó drásticamente las previsiones, alcanzando los 180 grados e incluso llegando a los 212 grados Celsius. Este nivel térmico extremo inutilizaba los equipos mecánicos y provocaba que las rocas adoptaran un comportamiento plástico, lo que entorpecía de forma crítica los trabajos.

El pozo de Kola: el récord soviético que China no pudo superar
Photo: AS

La combinación de estas dificultades técnicas y la posterior crisis institucional llevó a que el proyecto fuera cancelado sin previo aviso en 1992 y sus instalaciones quedaran abandonadas. Oficialmente, las autoridades señalaron la falta de financiación tras la caída de la Unión Soviética y los límites técnicos del momento. Sin embargo, el cierre abrupto fertilizó el terreno para el surgimiento de leyendas urbanas en Estados Unidos, difundidas por medios sensacionalistas y radios cristianas, que afirmaban que los operadores habían captado gritos humanos y sonidos inquietantes procedentes del subsuelo, dando pie al mito popular de un pozo al infierno.

leer más  Xbox expande el acceso a sus juegos en dispositivos RTX Spark

Legado geológico y la exploración de la Tierra profunda actual

A pesar del abandono de las instalaciones y del deterioro del sitio, cubierto por una tapa metálica, la excavación soviética continúa siendo un hito fundamental para la geología moderna. Sus datos inspiraron proyectos posteriores y alimentan la investigación actual sobre sistemas geotérmicos mejorados, una tecnología orientada a perforar a gran profundidad para inyectar agua a alta presión sobre roca caliente y generar electricidad. Ni siquiera el proyecto chino ‘Shenditake 1’, completado recientemente en la región autónoma de Xinjiang con 10.910 metros de profundidad, ha logrado batir el récord histórico del pozo soviético.

Las profundidades de la Tierra:Comparación entre el pozo Shenditake de China y el pozo Kola de Rusia

Sigue leyendo

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.