El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA ha completado con éxito la activación inicial de su instrumento principal y ha comprobado su coronógrafo mientras navega hacia su destino a un millón de millas de la Tierra, ofreciendo una primera imagen de prueba con estrellas convertidas en anillos verdes de luz.
Activación del Wide Field Instrument y primeras imágenes de prueba en el espacio
El equipo del telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA activó con éxito el Wide Field Instrument, una cámara infrarroja de 300 megapíxeles diseñada para explorar amplias zonas del cosmos con gran rapidez y sin perder detalle, según los detalles publicados por la agencia espacial. La primera imagen de prueba enviada desde el espacio muestra cientos de estrellas que aparecen como anillos verdes o bucles de luz color lima. Este efecto visual se debe a que el sistema óptico aún no ha sido enfocado ni calibrado por completo durante esta fase preliminar.

Las pruebas iniciales forman parte de un proceso de comisionamiento de varios meses de duración. El observatorio fue lanzado a bordo de un cohete SpaceX Falcon Heavy el 30 de agosto desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Actualmente, la nave recorre una distancia aproximada de un millón de millas (1,5 millones de kilómetros) hacia su ubicación definitiva en el segundo punto de Lagrange, conocido como L2, un punto de equilibrio gravitacional entre la Tierra y el Sol donde también opera el telescopio James Webb.
Josh Schlieder, científico del instrumento de campo amplio del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, señaló que, tras años de esfuerzo para construir y probar el instrumento en la Tierra, ahora tienen la confirmación de que está operativo en el espacio, y añadió que este es un hito enorme para el equipo de Goddard y para sus equipos industriales de BAE Systems, Inc.
Tras esa confirmación, el investigador añadió que hay mucho por hacer, pero estamos en camino hacia una ciencia revolucionaria, según el comunicado oficial difundido por el reporte especializado de PetaPixel.
Un protocolo riguroso de desecación y el rendimiento del combustible
Antes de encender el sistema de campo amplio, los ingenieros sometieron el equipo a un periodo de descanso de diez días para permitir que se seca y se descontaminara adecuadamente. Durante esa fase inicial, los detectores se mantuvieron a una temperatura relativamente cálida de menos 85 grados Fahrenheit (menos 65 grados Celsius) para disipar la humedad o los productos químicos adheridos en la superficie, tal como explicó el equipo técnico de la misión. Posteriormente, el equipo apagó los calentadores para dejar que el instrumento se enfriara hasta los menos 225 grados Fahrenheit (menos 143 grados Celsius), momento en el cual se activaron los sensores y el sistema de calibración.
En paralelo a las pruebas ópticas, la misión ha registrado un ahorro imprevisto en su consumo de combustible que podría extender su vida útil operativa. La primera corrección de trayectoria realizada el 31 de agosto consumió cerca de 40 libras (18 kilogramos) de propulsor, ejecutándose con una precisión superior al 99 por ciento, frente a las 441 libras (200 kilogramos) que se habían presupuestado de manera conservadora, según informó Space Daily en su actualización de septiembre.

| Parámetro de la Misión | Estimación Original o Presupuesto | Resultado Real o Estimación Actualizada |
|---|---|---|
| Combustible para la primera corrección | 200 kg (441 libras) | 18 kg (40 libras) |
| Masa de lanzamiento del observatorio | 9.800 kg (21.605 libras) | 8.056 kg (17.760 libras) |
| Vida útil estimada con reservas de combustible | 10 años | Al menos 22 años |
Directivos del centro espacial indicaron que la masa real de lanzamiento de la nave se situó por debajo del límite presupuestado, lo que permitió llenar los tanques de propulsión a su máxima capacidad. Gracias a esta eficiencia orbital y a la precisión de las maniobras, la NASA calcula que el observatorio dispone de reservas suficientes para sustentar al menos 22 años de operaciones científicas potenciales, superando ampliamente el plan original de una década.
Objetivos científicos y perspectivas hacia 2027
El telescopio Roman operará con un campo de visión que supera en cien veces al del telescopio espacial Hubble, permitiéndole escanear grandes extensiones del cielo con idéntica nitidez. Los científicos prevén recopilar aproximadamente 1,4 terabytes de datos diarios, una cantidad equivalente a la memoria de hasta diez teléfonos inteligentes convencionales, según la cobertura de Live Science.

Entre los propósitos fundamentales de la misión se encuentran la investigación de la materia oscura y la energía oscura, la observación de interacciones entre galaxias y la detección masiva de exoplanetas situados en el bulbo galáctico de la Vía Láctea. Además de la cámara principal, el coronógrafo de a bordo ha comenzado a probar sus componentes digitales y mecánicos como un instrumento tecnológico avanzado para obtener imágenes directas de planetas extrasolares.
Las evaluaciones actuales continuarán durante los próximos meses mientras el observatorio completa su desplazamiento hacia el punto L2, donde se prevé su inserción orbital definitiva a principios de diciembre. La divulgación de las primeras imágenes científicas definitivas está programada para principios de 2027, marcando el inicio formal de las operaciones de investigación del observatorio.
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