El CEO de Shopify, Tobias Lütke, ha advertido recientemente sobre las granadas de slop
, contenido generado por IA sin revisar que los empleados envían a sus colegas. Este fenómeno, conocido técnicamente como workslop, está generando una pérdida de productividad estimada en 9 millones de dólares anuales para organizaciones de 10,000 personas.
La adopción radical de la inteligencia artificial en el entorno laboral ha dado un giro inesperado. Tobias Lütke, cofundador y CEO de Shopify, quien anteriormente estableció que el uso de la IA era a baseline expectation
y exigía a sus equipos demostrar que la herramienta no podía hacer un trabajo antes de solicitar nuevas contrataciones —una directriz del 7 de abril de 2025 reportada por Business Insider, CNBC y The Verge—, ahora denuncia el efecto contraproducente de esta presión.
En una entrevista concedida al podcast The Knowledge Project, recogida por Fortune y reproducida por Xataka, Lütke explicó que algunos empleados están permitiendo que la IA go nuts
, produciendo correos electrónicos, presentaciones de PowerPoint, informes y fragmentos de código sin supervisión humana. El resultado es el envío de materiales que parecen profesionales en su forma, con el formato correcto y frases redondas, pero que carecen de utilidad real, trasladando la carga de trabajo de la creación a la revisión.
El mecanismo de las granadas de slop y el impacto en la productividad
Una granada de slop nace cuando alguien deja que la IA genere contenido y lo envía directamente al colega que debe procesarlo sin revisarlo antes. Según Lütke, esto convierte mensajes que deberían ser breves en a big missive
que desperdician el tiempo de quien los recibe.
You don’t really read it, and now it has to be reviewed by your colleagues, and they are like, ‘this doesn’t look right’. You’re just letting AI do the work for you.
Tobias Lütke, CEO of Shopify
Esta dinámica crea una productividad neta negativa. Mientras que el emisor puede ahorrar unos minutos en la redacción, el receptor termina invirtiendo tiempo considerable en descifrar o rehacer el contenido. Datos de un estudio de BetterUp Labs y el Laboratorio de Redes Sociales de Stanford indican que cada empleado pierde, en promedio, una hora y 56 minutos analizando o revisando este tipo de contenido basura.
Workslop: El impuesto invisible de la IA en la oficina
Los investigadores han acuñado el término workslop para describir este contenido que luce legítimo superficialmente pero que falla en los componentes críticos, como enlaces rotos en correos bien estructurados o código innecesariamente complejo.
El impacto económico y operativo de este fenómeno es medible. Un estudio publicado en septiembre de 2025 por BetterUp Labs y el Social Media Lab de Stanford, replicado en Harvard Business Review y cubierto por The Next Web, encuestó a 1.150 empleados de oficina en EE. UU. con los siguientes resultados:
- Tasa de emisión: El 52.7% de los encuestados admitió haber lanzado al menos una granada de slop a sus compañeros.
- Tasa de recepción: El 41% reportó haber recibido una granada de slop en el último mes.
- Costo individual: Se estima un impuesto invisible de 186 dólares mensuales por empleado.
- Costo corporativo: Para una empresa de 10,000 personas, la pérdida de productividad alcanza los 9 millones de dólares al año.
El estudio también destaca que el workslop es más frecuente en organizaciones que fomentan activamente el uso de la IA, sugiriendo que la presión corporativa por la automatización puede degradar la calidad del trabajo final.
Degradación de las relaciones laborales y el conocimiento institucional
Más allá de las horas perdidas, el uso irresponsable de la IA afecta la percepción profesional entre colegas. Según datos recogidos por Fortune, los empleados señalaron que quienes enviaban workslop les parecían menos competentes y menos amigables, percibiendo su trabajo como mala praxis profesional y considerándolos menos fiables y capaces. El 36% de quienes han recibido este contenido manifestó el deseo de evitar trabajar con esos colegas en el futuro.
A nivel estructural, existe un riesgo mayor denominado knowledge decay o decaimiento del conocimiento. Este concepto, analizado por los profesores Matthias Holweg y Thomas Davenport en Harvard Business Review, advierte que cuando los errores de la IA se acumulan en documentos internos, la memoria institucional se degrada y los procesos se vuelven poco fiables.
El cambio de estrategia en Shopify y otras tecnológicas
Shopify, descrita por su presidente Harley Finkelstein en el 8-K del 5 de agosto de 2026 (recogido por 247 Wall St) como probablemente la empresa más AI-pilled del mundo
, está transitando desde un uso reflejo de la herramienta hacia un apalancamiento estratégico, término utilizado por el CFO Jeff Hoffmeister. Lütke ahora sugiere que la IA debe utilizarse para sintetizar puntos y resumir información, en lugar de expandir el volumen de texto sin valor.


Esta corrección de rumbo no es exclusiva de Shopify. El CEO de Duolingo, Luis Von Ahn, también ha moderado sus expectativas tras anunciar un enfoque AI-first. Von Ahn admitió que, al escalar la producción de contenidos con IA, es común encontrar que un 20% del resultado sea pure slop
, subrayando que la herramienta no logra igualar la creatividad humana en escalas masivas.
La situación deja una interrogante abierta sobre la eficiencia real de la IA en empresas que no cuentan con herramientas de medición para detectar este flujo de contenido basura, donde el ahorro de tiempo de un empleado se convierte, sistemáticamente, en la carga de trabajo de otro. Una vez que el contenido se genera automáticamente, el tiempo invertido en corregir esos errores anula cualquier ganancia de eficiencia que la tecnología prometía aportar a la empresa.
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